Un amor diferente
-ey gordo, estas por acá? -preguntó ella entrando a la habitacion de él
-Rochi? qué haces acá? -cuestionó cuando salía del baño e ingresaba allí
-quiero hablar con alguien -confesó y se sentó en la cama
-problemas amorosos? -se situó a su lado
-no, esta todo bien eso, por suerte -sonrió apenas
-entonses? -por mas preguntas que hiciera, él sabía qué sucedía
-me conoces morocho -ambos asintieron
-basta gorda de ponerte mal por ellos, no lo valen -le acarició la cara
-son tus amigos eh! -le "recordó"
-lo sé, pero por lo que te hicieron, todavía no sé si perdornarlos -informó
-Pablo, no te pelees con ellos por mí -negó rotundamente
-y qué querés que haga? -la miraba fijo
-me ayudas a reirme de esto? por favor -hizo una media sonrisa, contagiándolo a él también
-si vos querés -frunció sus hombros, y luego se le acercó para hacerle cosquillas
-así no! -gritaba ella riendo
-qué quéres hacer rubia? -la dejó respirar unos segundos
-contestame una cosa -se acomodó nuevamente -ellos se siguen burlando de mi "condición", como la llaman? -Pablo se puso un poco mas serio
-no te burlan tanto, directamente no te aceptan -comentó un poco dolido él mismo
-y no te dicen nada porque vos seguis estando conmigo? -hace unos meses se sabía la verdad, y por esto mismo, a Rocio le habían dejado de hablar todos sus anteriores amigos, exceptuando el morocho ojiverde
-me preguntan qué onda y a veces se zarpan en las jodas -miró para otro lado
-qué dicen? -se paró junto a él, quien ya estaba al lado de la ventana mirando para afuera
-no quiero que sepas y menos repetir esas cosas. Igual, saben que delante mío, por lo menos ya no pueden comentar más, porque bueno, al principio pensé que era hasta que lo aceptaran, pero ahora me cansa demasiado. Y si acotan algo, obviamente te defiendo -bajo la cabeza apenas y luego la levantó -Sigo sin creer como son tan cerrados de mente -le contaba todo esto, porque había llegado el momento, en el que la rubia ya estaba preparada para escucharlo
-no pasa nada Pabl... -no continuó hablando, debido a que un mensaje de texto le llegó. Automáticamente sonrió al ver de quién era y qué decía
-tu amorcito? -indagó él, bromeando
-sí -su sonrisa era más que brillante -no es un amor enserio? -le mostró la pantalla de su celular
-el amor, el amor -suspiró y rió -se quieren, verdad? -la miraba dulce
-muchísimo -asintió -y vos? alguna chica? -lo codeó entre risas
-solterito y sin apuros. Serías la primera en saber; igual por ahora me conformo con ver feliz a mi más amiga, sé todo lo que sufriste -ella lo miró e instantaneamente se abrazaron fuertemente
-sabes qué? me voy a ir yendo, porque sino me mata -hizo una cara graciosa -muchas gracias por dedicarme tu tiempo, escucharme y hacerme reir. Necesitaba mucho esto con vos -sonrió
-que se repita eh! -la acompañó hasta la puerta y se despidió
Luego, Rocio fue hasta su departamento, más que feliz. Todo lo que había ocurrido hace unas semanas atras, ya casi ni le importaban. Sabía como era la sociedad en ese entonses, nunca había creído que sus compañeros eran tan así, pero efectivamente se equivocó. El único que la apoyo fue Pablo, su mejor amigo, que ya se había enterado de todo, desde hacía mucho antes. En el tiempo transcurrido hasta ahora, él era quien más podía contenerla, ya que se conocían desde antes, y la quería demasiado como para juzgarla y rechazarla.
Llegó a destino, abrió la puerta y buscó por las habitaciones del lugar, hasta que encontró a quien ella buscaba en la habitación. Caminando por atras, le tapó los ojos, en forma de juego, y besó su cachete. Segundos luego, quedaron frente a frente y se miraron sin decir nada, en sumo silencio y a la vez, expresando todo lo que sus corazones sentían. Estar compartiendo cosas les hacía muy bien, porque a pesar de todo lo que se decía, podían disfrutar su amor entre sí.
Rocio le tomó la mano y fue caminando así hasta el living del departamento. Se sentaron, nuevamente mirándose fijo y sonrientes. Minutos después fue acercándosele, tomándole la cara con mucha delicadeza, y depositando un beso sobre sus labios. Un beso que no mucha gente aceptaba, un beso de un amor un poco diferente, un beso de dos personas con ideología distinta a la actual, o que las rodeaba. Un beso de amor real que prometía perdurar.
-Rochi, rocio quiere mucho a su Vicky, Victoria -dijo entre labios la rubia, sonriéndole a la morocha que estaba frente suyo, chocando sus narices con mucha ternura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario