viernes, 22 de julio de 2011

Diferencias sociales

Diferencias sociales

-Chicas, yo me voy –avisó ella
-Ro, vos te vas a ir con ese en aquella moto? –preguntó su amiga con tono despectivo
-si, por qué? –cuestionó
-ay gordi, no podes. Esta muy mal que te mezcles con esa clase de gente. Vos tenés plata, él no creo, vos vas a este colegio, él al de acá dos cuadras, público y horrible. No da! –contestó otra de las presentes
-Eugenia no me jodas. Yo hago lo que quiero, y aunque ustedes lo acepten o no, él es mi novio, así que chau, me voy con él en esa moto a donde se me cante, si? –a Rocío le molestaban demasiado esos planteos reiterados y discriminatorios
-encima se te pega ese vocabulario blacky. Rocío vas de mal en peor –acotó la petiza morocha mientras que la rubia se iba

Rocío fue hasta donde su novio la esperaba. Vereda de enfrente, sentado arriba de la moto, con el casco y haciendo una disimulada seña para que lo vuelva a ubicar. Al llegar a él, lo beso suave y cortamente, luego se subió al vehiculo, detrás y se encaminaron hacia donde se les ocurriera en el recorrido.

-que te decían tus amigas hoy? –preguntó riendo él, cuando ya estaban al lado de la ruta, bajo un árbol, parados, ella contra el tronco
-las mismas boludeces de siempre –revoleó los ojos –que sos pobre, de otra clase social, que no da que salgamos, que no sos para mí, puro bla, bla sin justificativo -puntualizó
-y vos crees todas esas cosas que dicen? –cuestionó hablando enserio
-no Pablo, si yo sería tan hueca para tener esos pensamientos no saldría con vos, o si? –él bajó la vista –ey, qué te pasa? –le acarició la cara
-no sé si vos mereces salir con alguien como yo –sus pensamientos eran aquellos
-una pregunta, dónde está el morocho de ojos verdes que me besó de prepo a la salida de mi colegio hace como dos meses? Dónde está el que me demostró que las diferencias sociales no importan? Vos lo viste? Porque parece que esta tarde se esfumó –ella también hablaba enserio
-te quiero mucho –repentinamente le tomó el rostro y la besó, dejando a un lado la ternura, reinando la pasión en dicho contacto

Aun apoyados contra el árbol, el beso tomaba más sabor, subiendo así también un poco la temperatura de la situación, pero de un momento a otro, Rocío se separó con una sonrisa inigualable en su rostro.

-qué estas pensando rubia? –preguntó él, aun teniéndola por la cintura
-me acompañas a mi casa? –la miró confundido
-para qué? –gran pregunta
-tengo una idea que te va a encantar –seguía sonriendo espléndidamente
-si vos decís –le dio un último beso tierno y se marcharon hacia donde ella había dicho

Llegaron a destino. Rocío le pidió que se quedara unos segundos en la planta inferior de su casa, mientras ella buscaba sus cosas. Pensaba que nadie iba a aparecer en su casa a esa hora, pero se equivocó.
La madre de ella ingresó en el lugar, y al ver a Pablo, pensó que era un ladrón. Gritó espantada, y debido a eso, la rubia supo lo que sucedía.

-mamá no te alarmes! Él es mi novio, me esta esperando a mí –dijo sin anestesia para que su madre quede con la boca abierta sentada en el sillón
-Rocío, vos y yo tenemos que hablar –le avisó mientras la veía bajar las escaleras
-el lunes a la madrugada si? Ahora me estoy yendo, y hasta ese momento no vuelvo –sonrió falsa, tomó la mano del morocho y se encaminó hacia la puerta de salida
-disculpame, pero a quién le pediste permiso? –cuestionó intentando detenerla
-chau mamá, nos vemos después –salió de allí haciendo caso omiso a todo

Subieron a la moto y comenzaron viaje. Pablo no sabía realmente hacia donde tenía pensado Rocío ir, entonces decidió frenar en un bar, e ir a tomar algo, para hablar y dejar en claro las cosas. Ella no se sorprendió, pues lo conocía, y además, el tiempo le sobraba.

-rubia, a dónde tenés pensado ir hasta el lunes a la madrugada? –ambos ya estaban sentados en una mesa tomando café
-al campo de mi tía, que no queda muy lejos –sonrió y mordió una medialuna
-eh? Vos querés que yo vaya con vos a visitar a tu familia? –no podía creerlo
-en realidad, ella falleció el año pasado, y todo eso es mío, pero yo sigo diciendo que es de ella, para que no me jodan –tomó un sorbo
-vos estas segura? –él no comía nada, solo se limitaba a mirarla
-más que segura. Además si ya se lo dije a mi mama, no hay ningún problema. A menos que vos no quieras ir, y en ese caso me debería volver a casa –fijó su vista en el morocho
-sos tan linda –acarició su rostro perfecto, con mucha delicadeza
-eso es un “si vamos”? –preguntó emocionada
-a donde vos quieras, por el resto de mi vida –se levantó de su asiento, caminó unos pocos paso, para llegar a ella, estirarle la mano, y marcharse de allí, por supuesto, antes pagando todo

Una vez afuera, a punto de emprender el corto viaje que debían hacer, sin sus cascos puesto, Rocío le tomó la cara con ambas manos suyas y lo besó tierna pero apasionadamente a la vez. Demostrándole a él que nada de lo que dijeran los demás, ya sean sus amigas, o su familia, le importaba. Demostrándole al mundo que no tiene espacio, en una relación, la diferencia de clases sociales, eso es algo que no interfiere, porque el amor verdadero va mas allá de todos los prejuicios de la sociedad, el amor llega hasta donde los corazones se lo permiten. El amor vuela por los aires, haciendo felices a sus protagonistas.

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