martes, 17 de julio de 2012

De a dos (Segunda Parte) - Nicochi

De a dos - Segunda parte

Nicolás llegaba a su departamento con una sonrisa en su rostro. Después de terminar las grabaciones tuvo que irse a hacer unos trámites, pero Rocio decidió no acompañarlo, estaba cansada, y prefería esperarlo ya mas serena y relajada.
Apenas entró, la buscó con la vista, pero no la encontró. En la cocina, en la habitación y hasta en el baño. Nada. Su rubia no estaba allí. No quiso desesperarse desde ya, entonces llamó a su celular, pero le indicaba estar apagado. Ahora sí estaba algo exaltado. 
No quería preocupar también a la familia de su novia, pero tampoco deseaba quedarse con esa angustia cuando quizás ella se encontrase con ellos, pasando un buen rato.

-hola Martu -habló él, intentando no sonar mal
-hola Nico, supuse que ibas a llamar -mentalmente se sintió aliviado
-está ahí, no? -se sentó en el sofá de su depto
-sí -automáticamente fue interrumpida
-pasamela, por favor -necesitaba escucharla y cerciorarse de que estaba todo bien
-no puedo -.
-por qué? -otra vez lo inundaba la desesperación
-está encerrada en su habitación desde hace dos horas, no quiere hablar con nadie y no para de llorar -a Nicolás se le cayó una lágrima
-pero qué pasó? -su voz ya se notaba llorosa
-no sé -habló bajito -no nos dijo nada a nosotros tampoco -.
-voy a ir a verla -avisó. No estaba pidiendo permiso
-no va a ser lo mejor cuña -se decían así de forma cariñosa
-por qué? le pasó algo, soy el novio, me preocupa. Necesito verla y saber qué le pasa -se le rompía el corazón al saber que ella estaba mal y él no podía hacer nada para cambiar eso
-te recomiendo que vengas mañana. Cuando se pone así y no habla con nadie, le hace bien descargarse con la almohada, enserio -era su hermana, la conocía
-está bien -fin de la conversación

Esa noche Nicolás casi no durmió. No dejaba de pensar en Rocio. ¿Qué habría sido eso que la puso tan mal, al punto de tener que irse de su departamento? ¿A caso él hizo algo mal? No creía, pero no descartaba la opción, aunque realmente necesitaba saber qué le pasaba con exactitud. Ella era su mundo, sólo imaginarse que estaría llorando en ese momento, en su habitación, sin consuelo, lo dejaba sin aire de la angustia.

~

-ey Ro! -golpeó suavemente la puerta de la habitación. 

Era sábado a las tres de la tarde. Quiso ir a esa hora para dejarla dormir tranquila y que así se pacifique su sentir. Delicado y sereno, con la mente pasiva se dirigió a donde estaba, para, de una vez, aclarar qué estaba sucediendo.

-qué haces acá Nicolás? -le gritó, de mal humor
-que pasa Rochi? -no perdía la calma
-andate, no quiero hablar con vos -se escuchaba como sollozaba y se limpiaba la cara
-necesito saber qué te pasa -le hablaba con ternura
-ya lo sabés, no te hagas el inocente ahora -el rubio estaba desconcertado
-de qué hablas mi amor? no te entiendo -y eso era verdad
-no me llames así! -volvió a gritar -andá a decírselo a la otra mejor -usaba un tono de reproche y tristeza
-eh? Qué otra? No hay otra. No sé qué viste o qué escuchaste, pero estas equivocada -se iba orientando, pero no del todo
-sí, completamente equivocada -Nicolás pensó que la puerta se abriría -estuve equivocada desde el momento en que pensé que podía volver a confiar en los hombres! Ya me lo hicieron esto, sé lo que es sufrir por amor, gracias por recordármelo -y su llanto volvía a oírse -al final, Pablo fue el único fiel. Cometí un error y lo perdí, de tarada. Ahora estoy otra vez destrozada por lo mismo, no aprendo mas. Mejor andate y dejame en paz. Quiero intentar empezar de cero sin tenerte a vos ni a nadie que me haga mal, cerca -se tiró en su cama, tapándose con la almohada, para disminuir el sonido de sus lágrimas al correr

El ojiverde salió de la casa sin expresión alguna en su rostro. No quería demostrarle a la familia de la rubia que estaba mal, aunque seguramente habían escuchado todo. Realmente estaba perdido, seguía sin entender nada, pero fuera de todo eso, las últimas palabras pronunciadas por ella le dolieron en el alma. Una vida sin él. Eso dijo Rocio que quería. Hacía tan solo un mes que se habían prometido un mundo de a dos, y ahora ella quería olvidarse de todo. Definitivamente algo andaba mal, le faltaba una pieza a este rompecabezas para que se pudiera comprender.

~

-Rocio no viene hoy? -le preguntó Nicolás a uno de los productores
-no, ni hoy ni en toda la semana. Pidió por favor estos días para descansar, que había tenido un colapso como el de la otra vez, pero peor y se quería recuperar, para "volver con toda" -le informó, sin darle importancia -que raro que vos no sepas... -.
-si, es que... -la voz del director se escuchó
-Nico a grabar -.

El rubio estaba completamente sin ganas de nada. Ese domingo que pasó, no hizo mas que pensar en su rubia, llorar e intentar dormir. Al levantarse y no sentirla con él, como en el último tiempo sí había podido, volvió a lagrimear. Todo ocurría por una equivocación, porque sí, ya sabía a qué se refería Rocio con lo que dijo en la discusión, pero no era más que un malentendido, solo tenía que explicárselo, pero veía casi imposible la posibilidad de hablarle.

~

-Ro -Martina llamó a su puerta. Era ya martes en la mañana
-qué pasa? -preguntó en un tono neutro, apagado
-te traje el desayuno. Dice mamá que comas por favor -su hermana le hablaba de una forma mas dulce
-está abierto -le informó 
-cómo andas? -la castaña cuestionó amable, pero haciendo referencia a lo sucedido hace unos días
-no quiero hablar de eso -pasó una mano por debajo de su ojo, evitando así que caiga una lágrima
-está bien -sonrió viendo como la rubia estaba comiendo
-vos cómo estas? -hizo una media sonrisa
-bien -sus ojos se iluminaron -no te conté! -dijo mas emocionada
-contame -rió entre dientes
-a papá le dieron esta semana libre, entonces nos ofreció a mamá y a mi irnos a las cabañas del sur. Como antes, te acordás? -la de ojos mieles asintió -venís con nosotros? -Martina mostró su sonrisa, intentando convencerla -así se parece más todavía a cuando éramos chicas. Lu no puede venir porque trabaja, pero vos -la miró -nos llamaron de la producción de Dulce Amor para preguntarnos si estabas mejor, y nos hicieron saber que pediste esta semana libre también, que te sentías mal, peor que la otra vez y eso. Entonces, si estas libre, venís? -cuando ella quería convencer a alguien de algo, hablaba mucho y muy aniñadamente, siendo así imposible decir que no
-está bien -Rocio nuevamente volvía a sentirse mal 
-nos vamos a la tarde -le comentó
-me dejarías sola así me preparo todo? -nuevamente las lágrimas estaban por llegar
-segura que querés estar sola? -solo recibió una seña con la cabeza como respuesta

Y cuando ya no hubo nadie mas con ella en la habitación, rompió a llorar. De todo el monólogo que había dicho su hermana, escuchó la mitad. Su mente dejó de prestar atención cuando oyó la frase "las cabañas del sur". Y es que todo le recordaba a Nicolás. Aquel viaje en el cual se había entregado a él y le había demostrado lo mucho que lo amaba, aquella escapada juntos donde se prometieron estar juntos para siempre. Pero parecía ser que eso no fue mas que un cuento, que en algún momento tenía que acabarse.



Martes a la tarde. Nicolás volvía a su departamento luego de toda una jornada de grabaciones, dispuesto a aclarar un ítem de todo este asunto que lo estaba volviendo loco y que, cada día que pasaba, le hacía peor. 

-hola Sil -la saludó intentando sonar amable 
-ay hola Nico! Cómo andas tanto tiempo? -a ella si se la escuchaba muy alegre
-la verdad? Mal -sinceridad es algo que le sobraba
-por qué? -se "apenó"
-vos tenés algo que ver con lo que salió? -preguntó directo y sin mas rodeos
-obvio que no. Pensás que puedo hacer algo así? -.
-entonces por qué no saliste a decir que era todo mentira? -evitó la pregunta anterior
-porque no. Con esto tengo mas prensa, y la necesito por la obra que estoy haciendo -le informó restándole importancia -además, por que no salís vos a hablar? -.
-porque estoy destruido y no se me va a creer, ella no me va a creer -remarcó esa última frase, con una lágrima a punto de caer de sus ojos
-bueno, yo no pued... - se vio interrumpida
-y qué respondes cuando te preguntan de ese tema? -él estaba triste y enojado, eso se notaba
-que no hablo de mi vida privada -.
-eso hasta vos sabes que es mentira. Tu vida es mas pública que privada -.
-me está molestando lo que decís Nicolás -Silvina se encontraba incómoda 
-a mi me molesta que vos no niegues nada. Que des espacio a pensar cualquier cosa, dejándome a mi muy mal parado y sufriendo, porque la única persona que realmente amé en mi vida cree que la engañé -y no quiso escuchar mas. Finalizó la comunicación al instante

~

-Martina -gritó Rocio -quién es este cachorrito? -lo tomó en sus brazos ni bien entró a su habitación 
-ah -suspiró su hermana llegando -lo trajo Nico el sábado, dijo algo como que era la sorpresa de la que te estuvo hablando toda la semana, que para que no extrañes tanto a Cafre, esta perrita iba a vivir con ustedes. El primer paso hacia una hermosa familia -le contó todo tal cual le había dicho el rubio
-y tiene nombre? -la castaña negó -como te voy a llamar? -se preguntó a si misma, mirando al pequeño animal, olvidando también por unos momentos aquella tristeza que le había causado escuchar su nombre

Rocio se fue con su nueva mascota, medio sonriente, hacia el sur. Su felicidad no podía ser completa. Si bien le encantaba volver a hacer esos viajes familiares y mas con un nuevo integrante, sentía que ahora él le faltaba

~

"Bueno Rocio, sabia que no me ibas a atender -el sábado a las 19hs Rocio se estaba terminando de preparar las cosas para volver. Su celular sonó y al ver a quién correspondía el número, decidió no atender. Momentos mas tarde, se dispuso a escuchar el mensaje que le había dejado -pero necesito decirte algo muy importante... Yo nunca me metí en la vida de mi hermano y mucho menos en sus relaciones. Pero si nunca lo hice, fue porque tampoco nunca lo vi tan mal. Nico parece un zombi Ro, no come nada, no me llama mas, no pasa nada de tiempo con nosotros, y la verdad es que estamos todos preocupados. Se levanta solo para ir a trabajar y después vuelve a su casa, no hace otra cosa. Y ya pasó una semana desde que está así... Solo te quiero pedir que hables con él, que hagas lo que sea para devolverme a mi hermano, el molesto, pesado y muy divertido Nicolas que conocí desde que nací. Si querés no lo hagas no por él ni por vos, voy a ser egoísta y te voy a pedir que lo hagas por mi. Necesito a mi Niquito de vuelta, quiero que mi hermano siga viviendo feliz, ayudame"- y a lo último se escuchó como se secaba las lágrimas. Finalmente, el ruido que señalaba que el teléfono se había colgado ya. 

Martina la encontró llorando acostada boca abajo abrazada a su perrita, ese domingo donde debían comenzar el viaje de regreso a su casa. Se sentó a su lado y comenzó a acariciarle el pelo suavemente, intentando que se calme un poco y que se disponga a hablar de Nicolás con alguien, de una vez por todas.

-Martu... -se dio vuelta, y aún acostada, empezó a hablar
-te escucho -su hermana no cesaba su accionar
-lo extraño, lo extraño mucho. Lo necesito conmigo -los sentimientos de tristeza a flor de piel en ambas. Una que lloraba sin parar y otra que la intentaba consolar, sin mucho éxito
-y por qué no hablas con él? -una sugerencia real y posible
-porque me dolió mucho lo que me hizo -se sentó y la miró. Hizo "trompita" con sus ojos llorosos aún
-pero ni lo dejaste que te explique -.
-porque me va a decir cualquier cosa, le voy a creer y no quiero -bajó la vista
-eso que tenés es orgullo -con esa frase, Rocio la miró -ya perdiste a alguien por orgullo Ro; y si bien el amor ya se había desgastado, el orgullo jugó muy en contra de ambos... No digo que pase lo mismo ahora, porque ni vos ni Nicolás quieren que esto termine -la rubia negó -entonces? -esperaba una respuesta
-gracias -la abrazó instantáneamente, secándose las lágrimas al mismo tiempo

~

-Muki vení para acá -la pequeña se había soltado rápidamente
-Rochi? -él estaba atónito, entre alegre y extrañado
-perdón por venir así sin avisar -seguía parada en la puerta

Rocio por fin se había decidido a escucharlo, sin prejuicios. Indudablemente lo amaba, y quería saber qué tenía para decirle él a cerca de eso que le hizo tanto mal. 
Necesitaba saber la verdad, aunque siguiera sufriendo a causa de eso. 

-no pasa nada, vení -la hizo pasar. La sonrisa en el rostro del rubio no podía borrarse
-Nico... -se sentó en el sofá y lo miró -necesito que me digas todo -él se puso mas serio -porque pensé y pensé. Las vi y las volví a mirar. No hay photoshop hecho, son muy reales... -
-No hay ningún efecto, las fotos son verdad -dijo sentándose a su lado. A Rocio le recorrió una lágrima por la mejilla -pero es todo mentira -aclaró -esas fotos son viejísimas -Rocio lo interrumpió
-pero tenías el pelo recién cortado, y casualmente vos te lo cortaste hace dos semanas -miró al suelo
-pero son de la primera vez que me rapé -en un acto reflejo, estuvo por tomarle la mano, pero se retractó a tiempo
-y por qué aparecen ahora? por qué Silvina no negó todo? por qué nos quieren lastimar? -le fue inevitable no quebrarse
-no sé -ahora sí se animó a abrazarla, dejando que apoye su cabeza en su pecho, para tranquilizarla -Silvina no niega nada porque necesita prensa -revoleó los ojos -y no es que nos quieran lastimar, sino que necesitan vender, pero no se dan cuenta que le hacen daño a la gente -la rubia se separó apenas, para verlo a los ojos
-entonces no me engañaste? -preguntó con su voz aniñada
-no -negó suavemente -sos el amor de mi vida Muni. Sin vos no soy yo, parezco un zombi si no te tengo conmigo... -Rocio rió entre dientes
-eso me lo dijo Jaz -él la miró confundido y ella pasó a explicarle -me llamó por teléfono, no la atendí y me dejó un mensaje. Me contó que no comías y... -el momento de risa duró solo unos instantes porque otra vez estaba triste -no quiero que estés triste nunca más, no quiero saber que estas sufriendo y menos por mi culpa. Nico yo no quiero nada malo para vos -sus labios estaban a centímetros
-esto quiere decir que... -no terminó la frase
-que si me dejas... -lo miró tímida -me gustaría volver a vivir acá y hacer como si esto nunca hubiese pasado, porque como vos dijiste una vez, la confianza es fundamental en una pareja y yo enserio confío en vos, el exterior no me tiene segura, pero no me importa. Yo te amo y eso es lo que me vale -.
-yo también te amo mi amor -rió de la felicidad

Finalmente, después de una semana, volvían a besarse. Esta había sido la primera pelea entre ambos, una donde sufrieron mucho y no querían que se vuelva a repetir, pero nada podía asegurarles que nunca más algo iba a interrumpirles su felicidad.
Sus labios se conectaban de una forma casi desesperada. Se habían entrañado de una forma indescriptible y en ese beso se demostraban que de verdad su vida estaba destinada a ser de a dos, juntos, para no sufrir innecesariamente.

-cómo es que le dijiste a la perrita apenas entró? -cuestionó entre besos
-Muki -sonrió -es que con mi familia nos fuimos al sur esta semana, y no pude dejar de pensar en vos -él le robó otro pequeño beso -entonces se me ocurrió una mezcla entre Muni y Puki. Muki me encantó -.
-sos muy linda -le acarició delicadamente el rostro y volvió a conectar sus labios. Quería recuperar todo el tiempo perdido, besándola y mimándola. Tratándola como la princesa que era

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Rocio igarzabal ☀ ‏@rochi_ig
No vallan por la vida inventando cosas, pueden lastimar mucho. La verdad siempre es mejor, quizás no mas feliz, pero si mejor :)
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Nicolas riera ‏@nico_riera
Toda la vida de a dos ♥
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1 comentario:

  1. todo eso de que paso de rochi y nico es verdad todo lo que dice ay

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