Mas que un juego
Los Teen Angels ese fin de semana se presentaban en Rosario, una ocasión especial. Todavía no se sabía si habría gira de despedida, pero ellos disfrutaban todo el tiempo juntos, lo más posible.
Viajaron hacia el lugar del show el viernes a la noche, luego de que Rocio y Nicolás terminaran su jornada de grabaciones y Mariana su función de "Las brujas de Salem". Ellos cantarían el sábado, fecha en la cual la morocha no tenía que trabajar y todos estaban disponibles.
En el medio de la noche, Nicolás escuchó como la puerta de su habitación se abría. Quiso creer que se lo estaba imaginando, pero luego sintió como alguien se metía en su cama, pegando a su cuerpo una figura femenina.
Por el perfume reconoció que era Rocio, y sin salir del asombro, se animó a preguntar, en voz baja.
-qué haces acá Ro? -le habló al oído
-no me gusta dormir sola -dijo en un tono de nena pequeña
-y Lali? -cuestionó
-tenía la puerta cerrada -mintió rápido. Nunca su intención fue ir a cualquier habitación para estar con alguien. Rocio había ido a la de Nicolás específicamente -basta de preguntas Puki -se giró, quedando su cara a escasos centímetros de la cara de él -o acaso te molesta mi compañía? -su labios rozaban peligrosamente
-no, no. Para nada -respondió nervioso
-buenas noches -le dio un corto beso, y volvió a ponerse en su posición inicial, para que él, aún atónito, la abrazara por la cintura
Al rubio esas actitudes de su compañera no le parecían extrañas, ya que en el último tiempo ella se estaba comportando así: le hablaba más coqueta, lo seducía con la mirada y con sus movimientos, en cada baile que tenían juntos en los show. Le sonreía y lo miraba fijo, sensual. Rocío le estaba jugando de una forma que a él le encantaba.
-Nico, disculpame. Ya sé que es temprano, pero no encuentro a Rochi, vos no la viste?
Lali estaba en la puerta de la habitación de él. Se había despertado a las seis de la mañana por un mal sueño, e inmediatamente quiso ir a hablar con su amiga, llevándose la sorpresa de no encontrarla en su cuarto. Mariana estaba preocupada, y por esto mismo fue que decidió ir a preguntar a sus compañeros, antes de avisar al director, o a Tomaselli.
-Lali hacé silencio, quiero dormir -dijo la rubia, dejando completamente sorprendida a la petiza
Rocio se volvió a acomodar, ahora apoyada en el pecho de Nicolás, mientras él la abrazaba abrigándola. El chico sabía que lo que estaba haciendo era raro, ni muy malo ni muy bueno, simplemente raro. A Rocio la consideraba una amiga, pero estaban pasándose de la línea fina que divide la amistad y el amor, y eso le gustaba, pero lo dejaba pensativo siempre.
~
-eso mismo te digo Mica, no era necesario aclararlo, se entendía -dijo Nicolás, repitiendo por tercera vez su punto de vista
El show de aquel sábado salió de maravillas. Los fans estuvieron muy felices con el extenso recital. Y luego de que todo acabara, los cinco teens tuvieron que volver a sus respectivos trabajos. Ya era lunes. Brenda y Lucas volvían a salir a la luz, mientras que ambos actores seguían algo confundidos.
-pero... -Rocio apareció en la puerta -hablando de Roma -rió entre dientes -yo me voy... -y se fue, dejándolos solos
-de qué hablaban? -la rubia se sentó en una silla del camarín, tomando su jugo en cajita
-de nada -revoleó los ojos
-decime. Qué cosa no era necesaria aclarar? -él suspiró
-lo de la otra vez, el "está bien atendida" -se sentó a su lado
-por qué no aclararlo? si estaba en las mejores manos -lo miró de reojo, sonriendo
-por eso -ese comentario la confundió, y él pasó a explicarle -algunas personas entendieron muy bien a qué se refería, y a mi no me gusta eso -ella dejó su bebida sobre la mesa pequeña de allí y se acercó más a él
-no te gusta esto? -se atrevió a sentase sobre su regazo
-qué es esto? -ella iba a responder, pero él no la dejó -un juego-.
-no exactamente -sus miradas estaban conectadas intensamente
-sí lo es. Es un juego que te gusta, a mi también, pero no está bien -Rocio no se alejaba
-por qué? Vos estas soltero, yo también, y no me vas a negar que algo entre nosotros pasa -Nicolás no respondió -ves? -ambos sonrieron por la cercanía y el contacto de sus labios -te quiero Puki -.
Esas fueron las últimas palabras de aquella conversación. Ahora se besaban de una forma tierna pero también apasionada. Ella pasó sus brazos por alrededor de su cuello, mientras él posaba sus dos manos en el delicado rostro de ella.
Nicolas le sostenía el rostro con delicadeza y firmeza, como si ella fuera a soltarse en cualquier momento y de ese modo pudiera impedirlo. Rocio disfrutaba muchísimo ese contacto; aquel rubio le encantaba, sentía cosas dentro suyo estando con él, que hacía mucho tiempo no le pasaban.
Luego de unos cuantos segundos entre besos, se separaron apenas pocos centímetros. Ambos sonrieron sonrojados, y tomados de la mano salieron de allí dentro, las grabaciones continuaban y Lucas y Brenda estaban en plena reconciliación, aprovechando el tiempo que tenían juntos en esa escapada a Córdoba.
~
Miércoles en la noche. Rocio estaba acomodando algunas cosas de su nuevo departamento cuando escuchó el timbre sonar. Extrañada abrió la puerta, llevándose en ese instante una gran sorpresa: el rubio recientemente rapado la miraba desde allí afuera con una sonrisa radiante. Al momento que lo dejó pasar, él, sin esperar mas, se abalanzó sobre ella, tomándola con una mano por la nuca, y pasando la otra por su cintura. La besaba como si fuera una necesidad para él. Recorría su boca dulce y desesperadamente, y Rocio se dejaba llevar extasiada de felicidad.
Algunos minutos después, donde no se habían despegado ni un milímetro, sus ropas comenzaron a estorbar. Nicolas introdujo lentamente su mano por dentro de la remera de ella, haciendo contacto con tan delicada piel. Ella se estremeció y el rubio aprovechó para besarle el cuello sensualmente.
De un instante a otro, la pelilarga se deshizo de la camisa de él que tanto le molestaba. Ahora disfrutaba del tacto piel a piel, ya que su prenda superior tampoco se encontraba sobre si.
Y poco a poco las vestimentas dejaron de estar en medio, y así no hubo nada mas que impidiera que se unieran en cuerpo y alma, consumidos por la pasión y el deseo. Amor? No se sabía. Ellos simplemente dejaban que todo fluyera y que se diera lo que tenía que darse.
Esa noche, la habitación de Rocio fue testigo del cruce de la línea que ambos querían cruzar. No tenían planeado en sus mentes lo que iba a suceder luego, eso le preocupaba mas a Nicolas que a ella, pero aquel impulso que lo llevó hasta la casa de la rubia, luego de salir a tomar aire, algo le estaba queriendo decir.
"Perdoname Ro. No sé que hicimos anoche, fue una completa equivocación. Vos sos una chica muy noviera, y yo impulsivo. Vos necesitas a alguien al lado tuyo, pero se nota a kilómetros que yo no soy de tu tipo. Dejemos que los personajes vivan su amor y nosotros seamos los compañeros de siempre..." la carta continuaba, pero ella no siguió leyendo, sus lágrimas y su orgullo se lo impedían.
~
-no te entiendo Ro -decía Micaela, mirando como su amiga se maquillaba para salir del estudio ese viernes, directo hacia un bar
-Mica, nos dejas solos por favor? -Nicolas apareció en el camarín
-yo no tengo nada que hablar con vos -le dijo la rubia, indiferente, cuando ya estaban sin nadie mas al rededor
-solo una pregunta tengo -no hubo comentario alguno en esos segundos de silencio -me evitaste todo el día, o si teníamos que hablar, me tratabas cortante. Qué es lo que hice que te molestó tanto? -Rocio se giró lentamente para mirarlo con rabia
-encima me lo preguntas? Vos no tenes cara. Me seguís el juego de la coquetería, la seducción. Me besas y lo disfrutas. Venís a mi casa de la nada, no decís ni "A", me das un par de besos y te acostas conmigo. Y como sos tan cobarde y no querés tener nada con nadie, para así poder disfrutar tu soltería y encamarte con cualquiera, me dejas una carta insulsa y te desapareces. Te parece que no hiciste nada? -se secó las pocas lágrimas que había derramado, volvió a retocarse el maquillaje e intentó salir de ahí
-a dónde vas? -volvió a cuestionar él, sin decir algo con respecto a todo lo que ella había dicho
-a un bar, a ver si encuentro a alguien que sea de mi tipo, viste que yo soy muy noviera? -le sonrió falsa -además, qué te tengo que dar yo explicaciones a vos? -lo chocó al salir, enojada y angustiada
A Rocio le dolía muchísimo todo lo que estaba sucediendo. Mas allá de intentar hacerse la dura, aquella carta, que tiró a la basura al instante luego de leerla, le había quebrado la poca confianza que le quedaba después de los tantos engaños y desengaños en su vida.
Sus planes de salir a tomar algo, se frustraron al llegar al auto, donde se derrumbó completamente, llorando, en intentando así quitarse de adentro todo el sufrimiento que sentía por Nicolás.
~
Regálame tus besos,
deliciosamente bellos.
desprevenida he caído
en el abismo de tu amor.
Apuesta lo que sea,
hay solo una manera,
para sobrevivir yo vivo
en tu silencio y tu color.
No hay nada que podamos hacer,
presiento que algo va a suceder,
el fantasma de tu alma
acariciando mi piel...
Acércate y no esperes mas
yo no me alejaré jamás
amor, amor
No puedo sacarte de mi
Acércate y que en tu mirada
me abraces sin decirme nada
amor, amor.
Es imposible no sentir así.
Es imposible no sentir así.
Integridad perfecta,
minuciosamente bella,
desprevenido he caído
en el abismo de tu amor ,
Dibuja en el vació
tu cuerpo junto el mio.
Para sobrevivir yo vivo
en tu silencio y tu color...
No hay nada que podamos hacer,
presiento que algo va a suceder,
el fantasma de tu alma
acariciando mi piel...
Acércate y no esperes mas
yo no me alejaré jamás
amor, amor
No puedo sacarte de mi
Acércate y que en tu mirada
me abraces sin decirme nada
amor, amor.
Es imposible no sentir así.
Es imposible no sentir así.
Rocio cantaba en su camarin. Se encontraba con los ojos cerrados y las mejillas coloradas debido a las lágrimas caídas. Esa canción significaba tanto para ella, pero parecía que su persona, no era nada para él, quien tanto le importaba.
-no me gusta que llores -rápidamente ella se dio vuelta
-vos sabrás por qué lo hago -pasó su mano por debajo de sus ojos
-pero... -se le acercó -Ro, yo enserio pensé que para vos todo esto era un juego -ella alzó la vista, para encontrarse con un Nicolás sereno y algo triste -pero cuando te vi la semana pasada, cómo estabas después de lo del miércoles, no pude hacer otra cosa que pensar en vos todo el fin de semana. Vos me querés a mí? -parecía una pregunta tonta, pero iba mas allá de la amistad esa cuestión
-sí, realmente te quiero, pero vos jugaste conmigo, cuando yo te dejé perfectamente en claro que para mí esto era mucho mas que un juego -nuevamente bajó la mirada
-perdón -la tomó del rostro muy suavemente -yo también te quiero. Y sigo pensando que no soy tu tipo de hombre, pero si vos estás segura, me gustaría muchísimo poder intentar secarte todo ese llanto que yo mismo te causé -hubo un gran silencio
-vos creías que era todo una joda? -él asintió -esto de ser coqueta no va conmigo entonces. Si no me toman enserio, no me sirve -ambos rieron entre dientes -Te quiero Puki -sonrió, para acercarse ella misma a los labios de él, y volver a conectarse después de unos cuantos días
Nicolás la tomaba de la cintura ahora. Se sentía feliz. Todo había sido una confusión y ella sufrió por eso. Internamente él se juró a si mismo no dejar que nunca nada ni nadie la hiciera derramar más lágrimas. Nicolás se prometió también hacerla feliz, tanto como él pudiera, porque eso que estaba naciendo, era mucho más que un juego. Eso es amor.
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