Me transmites tanta paz
Qué pasa? Por qué esa cara?, explícame de una ves
No entiendo decí una palabra porque yo ya me cansé,
De que te acerques vos y me mires los ojos
Y me roses esa boca de cristal.
Estaban todos reunidos en la casa de Rocio. Habían decidido no salir ese viernes, porque como al día siguiente era el cumpleaños número 23 de la dueña de casa, querían empezarlo tranquilos, para así el sábado era una fiesta mucho más alocada.
Pasaron las doce, el feliz cumpleaños y la torta. Ahora se encontraban todos los presentes sentados cómodamente en los sillones del living mirando una película.
Rocio, la rubia de ojos color miel, fue la primera en quedarse dormida, y no precisamente por ser un film aburrido, es mas, era su preferido, pero el estar recostada sobre el hombro de un muy amigo suyo, con caricias suaves en su pelo, hizo que la paz que sentía su cuerpo se apodere de la situación y así finalmente dormirse. El chico que le hacia de “almohada” era Pablo, un morocho de ojos verdes, al cual conocía desde los 15 años. Él también se había quedado dormido.
Pedro, un confidente de ambos que sostenía que en algún momento ellos estarían juntos, en pareja, les prestó mucha atención durante toda la noche, y al notar que estaban dormidos profundamente, les dijo a todos que sería mejor retirarse. Lali, su novia, amagó a despertar a Pablo, pero Peter la detuvo a tiempo y se la llevó consigo rápidamente.
Y al final decís que no, que esta mal, que ya pasó
Porque es muy grande esta amistad.
Pero vos no me ayudas y más yo no puedo hacer.
Cada vez que me abrazas yo empiezo a enloquecer
~
Horas más tarde, el reloj marcaba las 4:12 am. Pablo se despertó dándose cuenta de en dónde estaba y quién era su compañía. La observó unos instantes, y luego se levantó, para cargar a Rocio en sus brazos y así llevarla hasta su habitación. Volvió a quedársela viendo. Le transmitía tanta paz que le era imposible no amarla. Y de eso no estaba muy contento. Ella lo consideraba un muy especial amigo, y él no quería que esa hermosa amistad se arruinara por un sentimiento suyo confuso.
Se dispuso a salir de aquella habitación cuando sintió que le tomaban la mano. Rocio entre-abrió los ojos, para mirarlo fijamente y tirar de su brazo.
-no te vallas –pidió con carita triste
-descansá Ro, nos vemos al medio día, dale? -se intentó soltar
-por favor, quedate. No quiero estar sola el día de mi cumpleaños -hablar así, la hacía ver como una nena chiquita
-son unas horas, dormí -.
-te necesito -volvió a tirar de su brazo. Pablo se acercó y se recostó junto a ella
-cerrá los ojitos y pensá cosas lindas -comenzó a acariciarle el pelo, mientras ella apoyaba su cabeza en el pecho de él
-pienso en vos -sonrió sin mirarlo
-descansá princesa -a veces, su corazón era mas fuerte que su cerebro, y no podía evitar mostrar el amor que sentía
Quizás no este tan mal o capaz que...
Esto tenía que pasar igual,
Quién dijo que esta prohibido que una amiga y un amigo
Se vean con otros ojos que no sean de amistad?
~
-buen día –dijo ella llegando a la habitación, haciendo que él comience a abrir sus ojos
-cómo andas Ro? –le sonrió dulce
-bien –colocó la bandeja que traía en las manos sobre la cama
-no, esto está mal, en el día de tu cumpleaños, a vos te tienen que agasajar, no vos preparar cosas para los demás –la ayudó a acomodar todo
-no importa, me desperté primero y quise hacerlo –mostró su sonrisa reluciente
-pero no era necesario -.
-sí que lo era –sentenció –y no me discutas, porque es mi cumpleaños –negó con la cabeza, riendo
-pensar que con esas actitudes pareces una nena de 8 y cumplís 23 –revoleó la mirada
-estoy hecha una vieja ya –mordió una tostada
-y sí –afirmó tomando un sorbo de café
-vos no digas mucho porque estás por cumplir 25 –lo miró seria
-somos dos viejos arruinados –rió entre dientes
-viejos arruinados o no, somos re lindos –exageró las dos últimas palabras; y luego de eso se produjo un silencio de unos cuantos segundos –Pablo… -clavó sus ojos en los de él –lo de anoche… -.
-anoche no pasó nada Ro –dejó la taza en la bandeja –te hice compañía porque te sentías mal y me lo pediste, sólo eso –a pesar de todos sus sentimientos hacia ella, no podía dejar que nada saliera de su lugar, algún pequeño malentendido y ella podría llegar a sufrir. O eso era lo que él pensaba
-ah, sí, eso –miró para abajo –te quería decir gracias nada más –sonrió como pudo, realmente no quería que esa conversación termine así
Si cambias, si te alejas, eso también podría ser,
Pero sé que no aguantas y lo vas a volver hacer.
Para qué negarse más si esta claro que los dos no podemos
Continuar con esta mentira.
~
-chicas, no quiero hablar con nadie, por favor vayan, déjenme sola –Rocio estaba llorando, acostada en su cama, sin ánimos de nada. Los planes que habían hecho para esa noche poco le importaban
-ey, avísenle a los demás que se suspende el festejo de la rubia –informó Candela, una de las chicas que antes estaba con la de ojos mieles, llegando al living
-por qué? –preguntó Victorio, uno de los chicos allí presente
-Rochi está llorando y no podemos hacerla recapacitar, ni que nos cuente, nada –comentó María
-llorando? –cuestionó sorprendido el morocho ojiverde –voy a hablar yo con ella sí? No suspendan nada. Soy el mejor amigo, supongo que podré hacer algo –se encaminó hasta donde ella se encontraba –llorando el día de tu cumpleaños? Eso está mal –cerró la puerta despacio
-qué haces acá? Andá a bailar con los demás –se tapó la cara con la frazada
-ves lo que digo? Estas actitudes aniñadas tuyas me dan tanta ternura –le descubrió la cabeza
-ternura de amigos –dijo ella en voz muy baja. Él no llegó a escucharla
-qué? –se sentó a su lado
-que no tengo ganas de salir y que no me pienso mover de mi cama -.
-volviste a la Rochi caprichosa de los 15?-la miraba fijo
-no, pero no me siento bien, y no quiero hacer nada –esta vez sonó más tranquila
-me puedo quedar haciéndote compañía para que no termines este día sola? –le acarició suave el rostro
-si vos querés -.
-sí quiero –asintió, se levantó y fue hasta donde estaba antes
Eso de que se puede romper nuestra amistad
Es verdad pero también... pero también
Puede nacer el amor nuestra amistad,
Transfórmala en amor. Dame ese beso que...
Tan indecisa estas, dale porque..
Puede nacer el amor nuestra amistad,
Transfórmala en amor. Dame ese beso que...
Tan indecisa estas, dale porque...
–la rubia no se siente bien, no quiere salir, seguro tiene fiebre también. Ustedes vayan si quieren, yo me quedo con ella y después les avisó como se siente, si? -.
-ah, ya entiendo –Peter había llegado hacía unos instantes –el chico se quiere quedar a solas con la cumpleañera para darle un buen regalo –le guiñó un ojo a su amigo
-dejá de decir pavadas Pedro –revoleó la mirada
-nosotros nos vamos, pero enserio avisanos cualquier cosa de Rochi, puede ser? –pidió la petiza que había llegado junto a su novio
-no se preocupen, yo les digo –sonrió y los despidió
~
-te hice un té –apareció por la puerta. Rocio estaba con la vista perdida en el techo, aún acostada
-gracias –lo miró dos segundos y luego volvió a perder la vista
-en qué pensás? –se le acercó un poco
-en todo el día de hoy -.
-pudiste disfrutar tu día a pesar de los malestares? -.
-algo. Mi cabeza de vez en cuando me dejaba en paz –sonrió desganada
-no sabía que te dolía la cabeza, pensé que era la panza –rió entre dientes
-no me duele nada, o bueno, sí. En mi cabeza hay pensamientos no muy lindos, eso pasa –intentó aclarar, pero él se mareó más
-Rochi, soy tu amigo, podés confiar en mí. Por qué no me contás todo bien? –volvió a sentarse a su lado
-ese es el problema –dejó de estar acostada y también se sentó
Deja de ponerme caras y ya no te engañes.
Ya basta, no seas tan mala, mirá como me tenés,
Confundiéndonos así, nada vas a lograr solamente
Que perdamos tiempo amor
En ese momento, Pablo creyó entender todo. Seguramente ella se había dado cuenta de sus sentimientos, y quería no pasar tanto tiempo con él, para no crearle falsas esperanzas, o peor aún, quizas le gustaba otra persona y como ya no podrían ser los amigos de antes, lo mejor sería tomar distancia. En ambos casos, el morocho saldría perdiendo, y a pesar de dolerle, lo iba a aceptar porque era lo mejor para ella
-no te preocupes, me voy a alejar de vos -amagó a levantarse
-qué? por qué? -suspiró profundamente -me juré a mi misma que iba a ser más clara -intentó hablar, pero él la interrumpió
-sos bastante clara. Y si es mejor para vos, solo te hablaré cuando estamos con los chicos, no te vengo a visitar, y ya me voy. Te deseo lo mejor del mundo, y ojalá puedas ser muy feliz con quien sea -sonrió triste y se encaminó hasta la puerta
-Pablo! -lo detuvo -acabas de ganar el premio a decir más pavadas en un minuto -ella también se paró y fue junto a él tomándolo del brazo
-no digo pavadas, es la verdad. Vos seguro querés estar con alguien, y yo, con mis sentimientos y mi presencia te lo estoy impidiendo -soltándose
-yo sólo quiero estar con vos -se animó a decir con algo de vergüenza
Luego de eso hubo unos cuantos y largos segundos de silencio. Pablo estaba confundido, no entendía nada, y Rocio estaba desesperada por saber qué opinaba él. Aunque una frase que dijo, le había sonado llamativa.
Vos sabes que es un sí aunque me digas que no,
Y estas vueltas me marean pero sigo con vos.
Pensá que ya no hay mas vueltas porque ahora ya lo sé,
Y aunque trate de olvidarlo nada se puede hacer.
-qué sentimientos tuyos? -"sentimientos", él había nombrado sus sentimientos
-vos querés estar conmigo? -se acercó un poco a ella
-sentís algo por mí, que no sea de amigos? -se sentó en su cama
-nunca tuve el valor para decírtelo. Vos sos Rochi, la chica dulce que sueña con un príncipe azul, yo no te puedo dar todo lo que vos deseas -se sentó junto a ella, mirando hacia abajo
-ya te dije, yo quiero estar con vos -tomó una de sus manos, entrelazándolas
-vos te mereces algo mejor -le acarició el rostro tiernamente, con la vista clavada en ella
-no sé qué me merezco, yo sé lo que quiero simplemente -se soltó bruscamente -pero si vos ponés tantas trabas, decís todo esto, debe ser porque en el fondo, vos no querés estar conmigo -.
Se levantó de donde estaba, fue hasta el espejo, se soltó el pelo y se lo peinó. Buscó ropa en el placard, el piyama, y se cambió ahí mismo, delante de Pablo. Finalmete se acostó en la cama, tapándose con las sábanas, y habló.
-hacé lo que quieras de tu vida, yo ahora voy a dormir e intentar sacarte de mi cabeza -se dio media vuelta y cerró los ojos
-no quería que te enojes -se paró, fue al lado de ella y le besó la frente -que duermas bien Rochi -la miró unos instantes
Rocio aprovechó que él se quedó ahí estático, para, rápidamente descubrirse, tomarle la cara con ambas manos y besarlo, lenta y dulcemente. Sentía que si no lo hacía ahora, nunca iba a ocurrir, y verdaderamente era lo que más deseaba hacer en mucho tiempo. Pablo cayó sentado en la cama. Ahora él también tenía sus manos en el rostro de ella, intensificando todo lo que se estan demostrando. Luego de varios minutos de estar besándose, separaron sus labios, pero sus frentes y narices quedaron juntas. Sus ojos estaban conectados, sonreían con la mirada.
Decime que va a pasar si hasta saben los demás.
Se nos nota en la mirada el amor,
Y en los celos que mostrás cuando hay
Otra mujer, por que ella tiene lo que vos no.
-me hizo muy bien hacer esto -Rocio rompió el silencio
-me darías una posibilidad para hacerte feliz? -ahora estaban sentados enfrentados, con sus manos juntas
-enserio me decis? -él asintió, algo tímido, y ella lo único que pudo hacer fue volver a besarlo -me haces compañía como ayer? -le pidió dulce -quiero dormir abrazada a vos, me regalarías eso, por unos minutos sigue siendo mi cumpleaños -sonrió resplandeciente
-linda que sos -le dio un pico y se acostó al lado de ella
-vas a dormir cómodo con el jean? -él la miró -digo, yo ya te vi muchas veces en boxer, eras mi mejor amigo, no? -rió entre dientes -ponete cómodo, yo voy a buscar algo a la cocina -se levantó y fue
Al volver, él estaba acostado , como antes, pero se podía ver su pantalón doblado y apoyado sobre una silla de ahí. Ella se acomodó nuevamente en la cama.
-helado? con el frío que hace, te parece? te vas a enfermar -la forma que él tenía de cuidarla, era una de las cosas que más le gustaba a Rocio
-vos me abrazas y no me da frío. Estoy antojada de esto. No me discutas, es mi cumpleaños -ambos rieron recordando la charla de esa misma mañana
-sos muy linda, sabes? -le besó el cachete
-gracias. Y sí, lo sabía -ella, esta vez, le dio un beso corto, pero tierno, en los labios -vos también sos muy bonito -sonrió -te puedo pedir algo? -tomó con su cuchara un poco de lo de aquel pote
-sí, decime -él también comió-me contás a cerca de esos sentimientos que me dijsite antes? -.
Tantas cosas compartimos juntos y nos falta lo mejor
Que los que eran amigos vivan juntos el amor,
Sé que podemos fallar, pero vamos a intentar,
Porque con esta mentira no se puede más.
La mañana siguiente se despertó primero Pablo, así que, como anteriormente lo había hecho ella, él fue a preparar el desayuno. Al volver y verla dormir toda tranquila mostrando una imagen de nena chiquita, le fue imposible no morderse el labio observando la ternura que irradiaba esa persona de la cual estaba completamente enamorado.Se sentó a su lado, y con un cálido y suave beso en los labios la despertó. Ella sonrió ante la hermosa escena que se encontró al abrir los ojos: él, todo despeinado y sonriente, con una bandeja y el desayuno preparado.
-cómo estas? -le preguntó el morocho
-el mejor despertar de mi vida -se sentó y sólo lo miró-con eso me decís todo -pasó su mano por la mejilla de ella, acariciándola
-vos, todo bien? dormiste cómodo? -él asintió
-cómo no, si te abrazé toda la noche, escuchaba tu respiración pausada y se me tranquilizaba todo el mundo -ella moridó una tostada -Ro... -.
-que? -cuestionó al terminar de tragar, con una sonrisa marcaba permanente en los labios
-lo de ayer fue rarísimo -la rubia lo interrumpió
-te arrepentis? -toda aquella alegría se le fue
-para nada, nunca me arrepentiría de nada que me pase con vos -ella suspiró y volvió a sonreír-vos me conocés, y sabes que los medios términos no me van -la rubia enarcó una ceja -querés ser mi novia? -la chica abrió grande la boca, y se lanzó a él, para besarlo mucho y muy alegremente
-obvio que sí. No pensé que me podrías hacer más feliz hoy, pero la verdad sos increíble -volvió a besarlo
Eso de que se pude romper nuestra amistad
Es verdad pero también... pero también...
Puede nacer el amor nuestra amistad,
Transfórmala en amor. Dame ese beso que...
Tan indecisa estas, dale porque...
Puede nacer el amor nuestra amistad,
En forma la in amor dame ese beso que...
Tan indecisa estas, dale porque...
-sabes qué? -ella lo miró -ayer, cuando dormíamos me sentía tan tranquilo, te miraba y me transmitías tanta paz -sonrió -ninguna de mis novias anteriores me hizo sentir en años lo que vos lograste en una noche -sonrió
-yo no tuve muchos novios, un solo en realidad -bajó la vista -es que me gustas hace mucho y como que estando con otro me sentía mal -.
-pensar que una piba de 23 años en tu lugar, se comportaría completamente distinto -acotó con la vista perdida
-eso es bueno o malo? -apoyó su cabeza en el pecho de él
-sos la mujer con la cual quiero tener toda una vida. Ni te imaginas las veces en que soñé estar así, y ojo te lo digo el primer día de noviazgo, para que veas que desde hace mucho tiempo que me no salis de mi mente -cruzaron miradas
-te quiero Pabli -se acercó a sus labos, casi rozándolos
-yo tambien Rochi -él terminó con la distancia que los separaba y unió sus labios nuevamente
Se besaban despacio y cuidadosamente. Disfrutaban de aquel contacto en el cual volaban a otro mundo, donde solo estaban ellos dos. No importaba la mínima discusión de la noche anterior, ni las bromas de su amigo Peter, ni nada, solo ellos cabían en pensamientos buenos. Ocultar esos sentimientos tanto tiempo no les había gustado, pero pudieron aprender a conocerce mucho mejor. Ambos tenían personalidades suaves, y sus besos mostraban eso. Aquel beso transmintía paz, calidez y amor, puro amor.
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