Mi reina del dolor
Vas por el mundo destrozando corazones
podras tener mas de mil hombres a tus pies
pero mi amor ya lo veras no lo repones
oye me nena tu mi reina te me vas a volar
Se despertó sobresaltado. En sus sueños lo invadieron las imágenes de aquella situación tan dolorosa que le había tocado vivir el día anterior.
Todos se lo advirtieron, pero él estaba enamorado, la quería tanto, le creyó a ella y hasta se separó de sus mas amigos.
"si estás en tu casa por favor abrime la puerta, y si no estas, decime cuándo te puedo encontrar acá. Rochi". Eso decía el mensaje que había recibido recién. Así como estaba, en cuero y descalzo, fue a hacer lo que decía el sms.
Cuando me vaya empezarás a valorarme,
amor del bueno nunca es fácil de encontrar,
de ti mi vida ya no vuelvo a enamorarme,
vete al infierno y te me pintas a volar.
-me alegra que estes de ánimo mínimamente como para atenderme -ella sonrió
-a vos te atiendo cuando quieras -cerró la puerta tras ella que había ingresado al departamento
-que bien que haces el duelo por la ruptura, conmigo fue igual? -rió entre dientes
-sabes que no -se sentó en una de las sillas altas de la cocina y la miró fijo
-traje una Coca y galletitas de chocolate -levantó la bolsa que tenía en la mano, mostrándole -para que hablemos un rato, querés? -sonrió y se acercó a donde él estaba, sentándosele en frente
-preferiría no hablar -la miró pícaro -pero si vos querés previa -revoleó la mirada
-si seguís así me voy, mi novio me debe estar esperando -clavó su vista en la del morocho
-seguís con ese? -preguntó despectivo
-aunque en una no muy buena situacion, sí, sigo con Coco -afirmó segura
-ni me lo nombres, que si no fuera por ese chabón, hoy vos y yo estaríamos juntos -dio un mordido a lo que tenía en la mano, bufando
-estás equivocado. Tu ex novia, tu Macarenita se metió en medio después de que se conocieron en esa campaña -Pablo se lavantó y caminando fue hasta ella. La rubia siguió su recorrido
-podríamos dejar eso atrás y comenzar de nuevo, no? -colocó su cara a cinco centímetros de la de ella, haciendo una carrera con su vista entre sus ojos y su boca
-te estas pasando y olvidando que el que terminó una relación fuiste vos, yo no. Por mi parte estoy perfecta -intentó zafarse de la situación, pero el morocho la tenía acorralada
-estas perfecta en un mal momento con él -unió sus frentes -en cambio ahora, conmigo, estas perfectamente dispuesta a que te coma la boca y no me lo podés negar -Rocio abrió la boca atónita y Pablo no le permitió responder, rápidamente capturó su boca en un beso para nada tierno, sumamente apasonado, como la circunstancia lo acreditaba
Segundos después de aquella conexión tan profunda y sincera que ninguno pudo evitar, ella se separó, tomó sus cosas y fue hasta la puerta.
-espero que estes mejor -le regaló una sonrisa y se marchó
Prefiero solo que atado,
mi reina del dolor,
prefiero solo que engañado,
que tengas suerte amor;
te digo adiós bye bye,
mi reina del dolor.
Rocio llegó al departamento de Coco. Lo vio sentado a su novio en el sofá, viendo la televisión. Se acercó, le dio un cálido beso y se acomodó a su lado. Luego de unos largos minutos en silencio, él decidió romper el hielo.
-querés que salgamos a cenar? -le propuso
-dale -mostró sus dientes contenta -me voy a preparar bien y en una hora salimos, si? -le dio un pico y fue hacia su habitación
Hoy me pregunto por qué quieres humillarme,
nunca me amaste por favor déjame en paz,
y aunque me pidas de rodillas voy a amarte,
hoy me di cuenta de mi triste realidad.
El celular de Rocio comenzó a sonar. Al verlo arriba de la mesa, Coco decidió atenderlo. Habría algo que su novia necesitara ocultarle a él? Creyó que no y respondió la llamada.
-Hola, Ro? -la voz de Pablo se escuchó del otro lado. El castaño no lo supo al contestar, sino que al ver la pantalla del teléfono
-no, el novio -silecio y nada más. Fin de la comunicación
Hoy me di cuenta de mi error, lo sé.
mi reina del dolor.
-te llamó Pabli -comentó él viéndola llegar hasta el living -era necesario ponerle Pabli? -celos, eso se respiraba en el ambiente
-es una forma cariñosa de decirle. Aparte, atendiste mi celular? -se lo quedó viendo
-cariño, ese es el problema. Cariño vos a él le tenías cuando eran novios, no ahora. Además tenés algo que esconderme como para que no pueda atender una llamada tuya? -retrucó
-tengo una vida aparte de vos. Yo agendo como quiero a mis contactos, y ni siquiera lo agregué yo así, Lali fue, no me jodas. Y tengo charlas con amigas sobre ellas que no tenés por qué enterarte. Secretos amistosos. No todo gira en torno a vos -tomó su celular de la mesa enojada
-en una pareja no hay secretos -fue hasta la puerta y se interpuso para que ella no se fuera
-bueno, quizas ya no debamos sereso, una pareja, no te parece? -lo corrió y salió de allí
Prefiero solo que atado,
mi reina del dolor,
prefiero solo que engañado,
que tengas suerte amor;
te digo adiós bye bye,
mi reina del dolor.
-Lali abrime por favor porque te juro que me va a agarrar un ataque -impaciente Rocio tocaba el timbre del depto de su amiga
-ay, qué te pasa loca? -la hizo pasar rápido, para que sus oídos no revienten
-no, no me preguntes qué me pasa porque vuelvo y lo cuelgo de la terraza -dejó su cartera en el sillón y comenzó a caminar de un lado para el otro, alterada
-uh, pero vos estas con un grave caso de histeria femenina -asintió riendo
-encima te reís? Todo mal hoy y vos te me reís en la cara -Mariana la interrumpió
-todo mal? segura? Yo creo que el beso que te dieron a la tarde no estuvo mal eh! -la morocha seguía con su sonrisa en el rostro
-beso? eh? -se dutuvo para mirarla fijamente -Pablo te contó? -la petiza asintió -otro al que me dan ganas de revolearlo por la ventana. Voy a hablarle lo más tranquila y me besa, pero quién se cree que es? Te aseguro que me voy a tomar vacaciones de los hombres -sentenció
-no grites tanto que Pablo se lo puede llegar a creer-acotó
-Pablo está acá? -se sentó sobre el respaldo del sofá
-sí, en la cocina -.
-mejor me voy a ver a Cande y te dejó charlar con tu amigo en paz, así te cuenta mas de mi -sonrió irónica
-Cande está con Agustin, no creo que quiera que los interrumpas -.
-se arreglaron? -.
-eso intenta. Por esto te digo que te quedes acá -.
-no, dejá. Voy a visitar a mis otras amigas que - otra vez fue interrumpida
-tus otras amigas estan con sus novios o estudiando, quedate acá que te traido algo de tomar -se fue sonriendo hacia la cocina -a ver si haces algo para que se le vaya la histeria porque no se aguante ni ella -Pablo reía -yo mientras me voy a hablar con mi chico -amagó a irse
-volviste con Benja? -encaminado al living, le preguntó
-quién dijo que yo iba a llamar a Benjamin? -rió y se fue
-estás mas tranquila ahora? -el morocho llegó a donde estaba Rocio
-no me vengas a joder vos ahora porque te voy a mandar al lugar menos deseado, y no vas a querer -en ese instante ya lo tenía sentado a su lado
-estas mal eh! -rió entre dientes
-vos me decis que yo estoy mal? -él asintió -pero andate a -y a continuación lo único que pudo hacer fue seguir el ritmo con el cúal él la besaba, teniendo sus manos tomando su cara tan pasional pero tranquilamente -bien lo tuyo -se separó apenas -voy a tu casa a la tarde para ver cómo andas y te me insinuas, me provocas y me besas.Le contas a Lali todo. Ahora venis, me decís que yo estoy mal de la cabeza y para peor me cayas de un beso -.
-terminaste? -ella sólo lo miró y él volvió a unir sus bocas, pero esta vez con mas desesperación. Sin distracción alguna siguieron así varios minutos, saboreando la boca del otro. Experimentando esa sensación de besar con amor, expresando todos y cada uno de los sentimientos del cuerpo. Porque de este manera se mostraban entre ellos cuánto se extrañaron, todo lo que se necesitaron y lo dispuestos que estaban a hacer sus mas ilusas esperanzas realidad.
-bueno, bueno -Mariana apareció -busquense una habitación en otro lado, porque de acá se van que viene Peter a visitarme, sí? -les dio sus cosas y los sacó de su vivienda rápidamente
No me hieras más, no mi amor,
mi sirena del dolor,
hoy me di cuenta del vacío,
quedas ya en el olvido
Luego de allí, se fueron en el auto de él a dar una vuelta. Pablo manejaba y no le decía hacia donde se dirigían. Ella se reía y lo molestaba juguetonamente para que le dijera.
Después de unos cuantos minutos, el morocho por fin detuvo el automóvil. Ella miró a sus alrededores y guió su vista a la de él nuevamnete
-me trajiste a tu casa a tomar un café? -sonrió graciosa -que considerado -.
-sí, un café -rieron juntos y se besaron.
Entre risas y frases subidas algo de tono que decían casi sin entenderse, salieron del vehículo, entraron al edificio y subieron en ascensor hasta el piso correspondiente. No separaron sus labios y sus cuerpos en ningun momento. Respiraban, caminaban y hablaban como podían. Lo que sentían dentro era mas fuerte, no les permitía siquiera pensar en estar lejos del otro. Tanto tiempo con caminos bifurcados que nuevamente se juntaban, eral algo para aprovechar.
Entraron al lugar, y la remera de él calló al piso. Desde hacía unos cuantos minutos que Rocio tenía sus manos en la espalda del morocho, tocándolo y provocando mas ganas en él. Fueron hasta la habitacíon; al llegar, la camisita de ella ya no se encontraba a la vista. Pablo fue bajando con su boca, pasando lentamente por el cuello de la rubia, acción que la hacía sentir en otro planeta, amaba tanto que su chico, que su Pabli la bese de esa forma. El pantalón de él dejó de existir sobre su cuerpo. El camino hecho por sus labios continuó hasta llegar a los pechos de la rubia. Calleron a la cama. Rocio arqueaba la espalda de tan placentera que le era la situación, porque no eran simples besos, era también la forma delicada en la que él la estaba tocando simultáneamente.
Poco a poco el resto de las prendas no estuveron más y finalmente se hicieron uno. Primero despacio, y después a un ritmo adecuado según quisiera ella. Aquella noche, esa habitación y todo su mundo quedaron desbordados de suspiros, respiraciones agitadas, "te amo", "mas", besos, caricias, palabras inentendibles. Estaban haciendo el amor. Otra vez podían afirmar lo que era hacer eso con alguien especial y no simplemente tener relaciones.
"sé que ahora estas con Pablo, disfrutando tu primera noche de soltera. Te felicito, hiciste que toda la idea que yo tenía de vos se vaya a la mierda.
Para que no me lo niegues te cuento que llamé a lo de Mariana y un pibe con el que ella estaba me dijo que vos te fuiste con ese boludo al cual tanto querías tener otra vez en tu cama. Bien Rocio. Te transformaste en una cualquiera que a los dos segundos de terminar lo nuestro se va con el primero que se le cruza, o quizas no, quién sabe que yo no era ya cornudo de antes. Simplemente te quise llamar hace una hora y media para pedirte perdón por todo pero después de esto, me dan ganas de reirme de lo pelotudo que fui. Lindura, andate al carajo, vos, él y tu vida de porquería". Tal mensaje ofensivo fue el que se grabó en la contestadora del celular ella. Lo que menos escuchó en ese momento de la noche fue su celular. Pero al oir aquello en el buzón de voz, algo en su cabeza le hizo click.
Prefiero solo que engañado,
mi reina del amor,
y aunque me implores y me llores
jamás yo volveré,
y aunque me pidas de rodillas,
jamás yo volveré;
te digo adiós bye bye,
mi reina del dolor.
-Pablo, vamos a caminar un rato?-luego de despertarse a las dos de la tarde, "desayunar" y asearse, se acomodaron en el sofá. Ella con su cabeza apoyada en las piernas de él. El morocho mientras le acariciaba tiernamente el rostro
-segura? y si llegamos a curzarnos con alguien? -después de todo, Pablo seguía siendo el mismo, siempre preocupándose por ella
-no me importa nada. Nueva relación, nueva vida. Voy a hacer oídos sordos a todo lo malo, y sólo pienso concentrarme en lo bueno -sonrió. El morocho se acercó a darle un dulce beso
Pasados treinta minutos salieron de aquel edifio. Ambos con lentes oscuros y sonriendo. Pablo tenía pasada su mano izquiera por los hombros de ella. Rocio entrelazaba su propia mano izquiera con la de él, y con el brazo derecho rodeaba la cintura de su nuevamente novio.
Por la cuadra de enfrente, venía caminando con la cabeza gacha una morocha de ojos verdes, Macarena. Pensativa y distraida se llevó por delante un canasto de basura, y eso hizo que levante la vista encontrándose con una imagen no muy agradable.
Tal y como decía la canción del clip del que fue protagonista, cuando ya no lo tuvo, fue cuando lo valoró, y de ese modo perdió. Perdió una persona que la quería de verdad, perdió la confianza de mucha gente y perdió la felicidad de sus días. La pasaba tan bien con él, pero para ella no era suficiente, quizo más y obtuvo menos. No supo cuidarlo, y por eso mismo el buscó algo mucho mejor, algo que siempre tuvo y valoró, pero puso en pausa para probar algo más. Él también se equivocó, pero como su verdadero amor estaba destinado, la chica no se enojó y supo esperar.
No me hieras más, no mi amor
mi sirena del dolor,
prefiero solo que engañado,
mi reina del dolor,
mi reina del dolor.
Ese amor entre la rubia y el morocho estaba destinado desde siempre. Y con los obstáculos necesarios para hacerse mas grande y mas fuerte, finalmente volvio a ser un amor unido. Guarda tu fé, escrito está, que un gran amor no morirá jamás. Esa frase parecía estar hecha para ellos, y ellos disfrutaban de eso.
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