Marcas, símbolos, partes de la vida
-Ro, sabés que hay algo que últimamente noté que me llama mucho la atención? –le dijo él mientras le pasaba el mate
-qué cosa? –ella tomó un sorbo
-en realidad son tres cosas -.
-cuanta atención que me prestaste –enarcó una ceja
-ya sé que mucho no te agrada hablar de tus simbolismos y eso, pero son dudas que tengo enserio –explicó “Coco”
-decime, y yo te digo –sonrió amable
-la primera es un tatuaje que tenés en el mismo lugar que tu amiga Mariana, pero del lado izquierdo, te lo hiciste con ella? –Rocio negó –bueno, también tenés una pulserita y un collarcito. La pulsera no te la sacas nunca, y el collar lo miras todas las noches, qué onda? –al mencionar todas estas cosas, a la rubia la invadieron muchos recuerdos que tenían que ver precisamente con eso que su novio le había preguntado
Flash back
-a vos no te gustan mucho los tatuajes, seguro que querés? Mirá que sino me lo hago yo sola, no te preocupes –le acarició el rostro
-tranqui Rochi, tengo 23 años, si no querría algo, no lo hago –la besó suavemente
-te amo, te dije? –sonrió ampliamente
-vamos? Mirá que se va a hacer tarde –rieron entre dientes ambos-ahora resulta que estás apurado -.
Se encaminaron hacia el local de un amigo de la hermana de ella. Allí serían hechos los tatuajes en sus cuerpos. Al llegar a la puerta, Rocio volvió a detenerse, como anteriormente lo había hecho en el departamento.
-hablando enserio Pablo, querés tatuarte? –la idea había empezado por algo que una fan de ellos les había dicho por twitter, y a ella le encantó, pero a él lo sorprendió y espantó un poco-
si, quiero tener una marca en mi cuerpo que diga que soy tuyo y que vos tengas marcado que sos mía. Además va a ser divertido ver ese lindo tatuaje a la noche –lo miró pícaro
-ay, nene –le pegó en el pecho –qué desubicado que sos –negó con la cabeza
-vos elegiste el lugar donde irían los tattoos, así que no me digas nada a mí –riendo la abrazó
-pero porque es cerca de corazón, yo no soy una pervertida como vos –aún entre sus brazos le dio un beso
-no mientas, vos querés ver este físico hermoso que tiene tu novio todo el tiempo, y como excusa vas a decir que querés ver el tatuaje –carcajadas fue lo que se escuchó a continuación por parte de ella
-decís cualquiera, yo puedo mirarte todo lo que quiera sin ninguna excusa –le sacó la lengua
-y después me decís desubicado a mí –antes de que ella diga algo más, Pablo volvió a capturar sus labios con los propios, ahora siendo un beso mucho mas apasionado
Fin Flash back
-Rochi, te tildaste, qué pasa? Qué tienen esas cosas de especial? –“Coco” la sacó de sus pensamientos
-necesito irme a mi casa, perdón –juntó sus pertenencias rápido y salio por la puerta, llegando a su auto en menos de cinco minutos
Llegó, se encerró en su habitación, se acostó en su cama e intentó dormir, para que la tristeza no le opacara el buen momento de la vida que estaba atravesando, pero por más que quiso, en sus sueños, aparecieron más recuerdos.
Flash back
-Ro, dónde estabas? me desperté, no te vi y me preocupé –dijo Pablo todo acelerado y con no muy buena cara
-disculpame, no te quería asustar. Salí a recorrer un poquito Brasil nada más –se le acercó lentamente –te enojaste? –se le colgó del cuello
-por favor no lo repitas –pasó sus brazos por la cintura de ella
-ay, te traje un regalito –se separó y él bufo
-tanto te costaba quedarte un poquito mas junto conmigo? –se acercó hasta la mesa donde ella tenía su cartera
-te prometo que vamos a estar toda la tarde abrazados y acostados en la cama paraguaya, pero ahora cerrá los ojos y no los abras hasta que te diga –la rubia puso una de sus manos en los ojos de él
-qué hacés? –preguntó mientras reía pero ella lo calló-esperá dos minutos y vas a ver –Rocio sacó algo de su bolso, un sobrecito, y se lo entregó a Pablo en la mano –abrí los ojos ahora -.
-y esto? –miró la pulserita de mostacillas de madera marrón oscuro que contenía el sobre
-te gusta? Yo me compré una igual –indicó su muñeca –me gustó la idea de compartirlas, no sé. Viste que a mi los símbolos simples me gustan, bueno esto es algo de eso –sonrió inocente-es muy linda, me gusta –asintió él
-la pulsera o yo? -.
-yo hablaba de la pulsera, pero si tengo que hablar de vos te digo que no sos linda y ni me gustas –Rocio quedó boquiabierta. Él se le acercó más –sos más que linda, sos hermosa, preciosa, una belleza única –comenzó a besarle el cuello seductoramente –y me encantas, no solo me gustas, me fascinas, vos, tu cuerpo, tu espiritualidad, tu ser. Te amo -fue subiendo con sus besos pasando por el menton hasta llegar a su boca
La conexión entre ellos se volvía a cada segundo mas pasional. Se separaban mínimamente para tomar aire y luego volvían a unir sus labios. Lentamente fueron caminando hasta la habitación, tropezándose con todo a su paso. En el camino quedaron desparramadas sus prendas, dejándolos sólo con las más íntimas.Una vez acostados, se deshicieron de la poca ropa que les impedia sentirse completamente, y comenzaron a jugar, empezaron a amarse en cuerpo y alma como tantas otras veces ya habían hecho.
Fin Flash back
Se despertó sobresaltada y con lágrimas en los ojos. Miró su reloj, marcaba las 22:17. Había dormido cuatro horas y lo único que consiguió fue estar igual o peor que antes.Se dirigió a la cocina, se preparó un café y se sentó en el sofá del living. Marcó un número y esperó que le atendieran.
-hola Ro –respondieron del otro lado
-amiga te necesito –fue lo primero que alcanzó a decir
-quién es? –preguntaron del otro lado de la línea. Benjamín estaba con Mariana
-ay, no sabía que estabas con Benja, perdón, hablamos en otro momento –amagó a cortar pero Lali la detuvo
-no seas tonta, contame. Benja esta ocupado preparando la cena –la morocha se fue a su habitación, para poder hablar mas tranquila con su amiga
-Coco me preguntó del tatuaje, de la pulsera y del collar -la morocha se quedó en silencio -y no sabes lo mal que me hizo, estoy hecha un desastre -.
-porque no intentas dormirte y dejar que la cabeza se tranquilice? -le sugirió
-me acabo de despertar y no fue para mejor -comentó con aún lágrimas en sus ojos
-ay, querés que vaya a hacerte compañía un rato? quizás conmigo te podes descargar y pensar en otra cosa -.
-no, vos quedate con Benja, yo ya me voy a mejorar -intentó sonar convincente
-mañana antes del ensayo te pasó a buscar así hablamos, dale? -Mariana sabía que no estaba mejor
-no voy a ir a ensayar mañana, ya hablé. Les expliqué que no estaba bien -.
-bueno, igual voy a pasar un rato -"gorda, ya esta la comida" se escuchó -me tengo que ir -.
-andá, no te hagas drama, voy a estar bien. Te quiero petiza -fin de la comunicación
Rocio, a pesar de saber que no iba a ser lo mejor, nuevamente se fue a dormir, tanto llanto la había cansado, y esperaba que ese cansancio despeje los malos sueños y pensamientos de su cabeza.
23:47. El celular de Pablo sonó. Miró la pantalla extrañado, nadie lo llamaba a esa hora.
-Lali? -preguntó al atender
-cómo andas Pablito? -.
-todo bien. Pasó algo? digo, por la hora -en su voz se notaba la extrañeza
-yo se que vos nunca fuiste alguien insensible, asi que supongo que te importará -.
-al grano petiza -la cortó él
-Rochi está mal -djo de una-tiene un novio que la puede consolar tranquilamente -frío, así sonó
-está mal por vos -aclaró
-yo estuve mucho tiempo mal por ella y no le importó, por qué me importaría ella ahora a mi? -era cierto lo que decía, pero no típico de él
-tu novia te lavó la cabeza? -Lali se había enojado ya
-empezaste otra vez contra Maca? -bufó
-vos te escuchas? Decime cuando cambiaste tanto. Antes, te decían que alguien estaba mal y salías corriendo a ver si podías hacer algo, ahora... -.
-Rocio me lastimó mucho, vos pensas que soy tarado? Le tocaba a ella estar mal alguna vez -los ojos de él se cristalizaron
-decile a la estúpida esa que te acompaña que hizo un buen trabajo, ya no sos mi amigo Pablo, sos Pablo el novio de Macarena. Chau -cortó sin más. Esa conversación la habia enfadado muchísimo
Al día siguiente la rubia se levantó con un poco de mejor ánimo. No habían aparecido en su mente recuerdos muy dolorosos. Simplemente pequeños momentos de su relación con el morocho ojiverde.Al finalizar de desayunar y ordenar todo, sonó el timbre. Viendo la hora que era, supuso que sería su amiga Mariana, pero al abrir la puerta se llevó una gran sorpresa.
-Pablo! -exclamó muy sorpendida
-qué haces acá? -lo hizo pasar
-vos le dijiste a Mariana que me llame anoche -eso no fue una pregunta, fue una afirmación
-vos creés que yo soy capaz de hacer eso? -se miraban fijamente a los ojos, serios
-no, perdón -se rascó la cabeza nervioso
-la petiza me dijo que ayer estabas mal, hoy estás mejor? -la situación ya era incómoda de por si, para agregarle que ambos sabían el motivo de ese malestar
-podría decirse que estoy... -pensó unos segundos -igual que ayer pero sin llorar -el ser sincera le fue mas fuerte a mentirle
-ah, em... -no sabía qué decirle
-no digas nada, está bien. Gracias por venir -sonrió dulcemente, una sonrisa verdadera
-yo me tendría que ir, se me hace tarde y tengo una reunión -se encaminó a la puerta
-pero si era así, no hubieses venido -le abrió y se quedaron unos mnutos allí
-no quería que pasara el día sin que sepás que a pesar de todo, no soy la mala persona en la que Lali dice que me transformé -rió entre dientes
Pablo se fue y Rocío quedó completamente tildada. No podía terminar de enteder lo que acababa de ocurrir. En el fondo, la había contentado un poco aquella visita, porque se daba cuenta que dentro de él quedaba algo del Pablo que había sido su novio. Ese considerado, sencible y caballero hombre que la enamoró tanto.
Flash back
-Pablo! -alzó la voz para que él la escuche. Estaban en los pasillos del teatro Gran Rex
-hola -sonrió resplandesiente, como siempre hacía cuando estaba con ella
-cómo andas? -pasó sus brazos por su cuello-bien, y ahora mejor -le robó un beso, entrando en el camarin de los chicos
-mirá -sacó una cadenita de su bolsillo -te la olvidaste ayer en el camarín en desuso -rió
-
ah -la miró -y mi novia tan atenta me la guardó para que no la pierda -le acarició la mejilla -sabés qué? -ella alzó la vista hacia sus ojos -tenela vos, a mi una fan me regaló una idéntica -.
-ay, gracias. Sabés que me encanta el símbolo de la paz -enseñó sus dientes demostrando su alegría
-
y vos sabés que esa precisa cadenita es muy importante para mi, acordate que la tengo desde que empezamos a grabar Casi Ángeles, aunque antes no la usaba tanto -corrió un mechón de su pelo rubio hacia atras de la oreja
-pero si es tan importante quedátela tonto, yo me compro una en otro momento -amagó a devolvérsela
-no, seguro que sabiendo lo que significa para mí, la cuidas más -besó su nariz
-todo lo que es tuyo lo cuido como a mi propia vida, tu amor es un ejemplo -sus miradas se conectaron, enamoradas
-se me ocurrió una idea genial -alzó las cejas -qué hora es? -.
-para empezar falta mucho. Qué tenes en mente? -rió entre dientes
-y... podríamos repetir lo que pasó ayer en el cuartito donde me olvidé la cadenita, no? -comenzó a besar su mejilla, bajando hacia su cuello y quedando detenido allí
-ay Pablo -se sonrojó -te amo -y esta vez sus labios se encontraron, primero rozando lentamente, ambos con ojos cerrados, saboreando el sabor de la boca del otro, disfrutando el momento
Fin Flash back
Sonó el timbre nuevamente y sin pensar en nada fue a abrir. Del otro lado de la puerta la esperaba Mariana con una leve sonrisa en su rostro, completamente diferente a la expresión que tenía Rocio. No estaba triste, sino mas bien, enojada?
-ay amiga, como estas? -se abalanzó sobre ella para abrazarla fuertemente
-bien -se seraró rápido
-qué te pasa? -la miró extrañada -ay, que tonta que soy. Pero si estas mal no te la agarres conmigo wacha -bromeó, pero la rubia ni se inmutó
-sabes que vino alguien antes que vos? -seria
-si? quien? -Lali seguía igual que enérgica que antes
-no se te ocurre nadie? -ante la negativa de la morocha, Rocio reaccionó -si yo te cuento algo a vos es porque sos mi amiga, no para que se lo cuentes a todo el mundo -gritó todo, descargándose
-eh? de qué hablas? -.
-me vas a negar que después de que yo hablé con vos, no llamaste a Pablo para decirle que yo estaba mal por él? -resaltó la última palabra
-perdón -se tapó la boca con la mano -no sabía que te ibas a poner así. Enserio amiga, perdoname -Rocío miró hacia la puerta
-necesitaria estar sola ahora -se acercó hasta el picaporte y apoyó su mano en él -por favor -la miró serena
-está bien -bajó la vista -perdón. Sabes que estoy siempre, y te juro que esto no va a pasar más -le dio un beso en el cachete y se fue, algo triste y enojada consigo misma por aquella equivocación que había cometido
Rocio se dispusó a acomodar su departamento un poco. Se había mudado hacía dos meses y las cosas no estaban del todo ubicadas. Coco imaginó que eso también era para tener más privacidad con su novia, pero se desilucionó al ver que nada era así. Pensar justamente en ese momento en aquel chico le hizo sentir un dolor en el pecho. La rubia sentía que no todo era lo mismo. Esas horas en la que su cabeza estuvo llena de recuerdos con otra persona, la hicieron dudar al principio, pero finalmente se había decidido. Tenía que aclarar todo.
Sonó un teléfono. El suyo no era, era un timbre diferente. Buscó unos segundos y dejó de sonar, pero estaba mas cerca. Desprevenidamente sonó otra vez, asustándola. Sobre el sofá había apoyada una campera que no le pertenecía. Su campera. La campera de Pablo. Tomó el celular y su curiosidad le ganó. A continuación leyó un mensaje que verdaderamenye hubiera preferido no leer. "Amor, almorzamos juntos? Te Amo" de "Peks". Rocio sabía perfectamente que de esa forma le decía Pablo a Macarena. Lo supo desde que él twitteó aquello y a ella se le derrumbó el mundo.
Por tercera vez en la mañana, el sonido del timbre se hizo presente. Alarmada, guardó todo en su lugar, bloqueando rápidamente el télefono y fue a fijarse quién estaba en la puerta. Al ver que era el ojiverde, tomó el abrigo y fue a abrirle.
-te olvidaste la... -no pudo decir más
Pablo la tomó del rostro con ambas manos y la besó apasionadamente, como hacía mucho tiempo que nadie la besaba. Lentamente fue introduciendo su lengua en la boca de ella, para así comenzar con un juego muy entretenido para ambos. Ella sabía perfectamente como disfrutar esos besos, simplemente se dejaba llevar, permitía que él la llevé hasta el nivel que quisiera. Pasó sus brazos por su cintura y los introdujo por dentro de la remera. No había segundas intensiones en esa acción, simplemente acariciarle la piel, cosa que extrañaba de una manera inimaginable.Se separaron luego de unos cuantos minutos. Se miraron y ambos sonrojados bajaron la vista. Habían terminado acostados en el sofá, ella arriba de él. Rieron y se sentaron bien.
-no tenías una reunión vos? -Rocio terminó de acomodarse la ropa
-en realidad no tan temprano -se rascó la cabeza-acá esta tu campera -se la acercó
-gracias -sonrió simple y agarró su celular para revisarlo. Al darse cuenta de algo, miro a la rubia -vos leiste este mensaje? -.
-sonó y no sabía qué era, perdón. Es tu intimidad, te invadí. No te enojes -miró el suelo
-todo bien Rochi -escucharlo llamarla así produjo que ella sonriera -no te alteres -rió
-qué onda esto? -alguno de los dos debía tocar el tema
-em... -quedó pensativo
-yo tengo que arreglar unas cosas personales también. No te digo que me respondas algo coherente ahora, solo es una cuestión interesante -.
-nos vemos hoy a las siete y media en el bar de la esquina de mi casa y hablamos bien, dale? ahora sí se me hace tarde para una verdadera reunión -se acercó a ella, dejó un beso en la comisura de sus labios y se fue
La hora acordada llegó más rápido de lo que Rocio se imaginó. Vestida como siempre, pero un poco mas arreglada, fue en su auto hasta aquel bar que había sido testigo de tantas cosas que ellos vivieron juntos. Se sentó en una mesa fuera de la vista de la ventana dispuesta a esperarlo el tiempo que fuera necesario. Quizás no llegaba nunca, se habría arrepentido o simplemente no quería lastimarla diciéndole que estaba de mil maravillas con su novia actual. Pero por algo la había besado, eso tenía que ser significativo. Y ante esa inundación de pensamientos encontrados, se quedó en blanco. Lo vio entrar y quedó tildada. Cumplió, fue hasta allí a encontrarse con ella, mínimamente iba a ser hombre de decirle la verdad en la cara.
-hola -lo saludó con timidez
-hace mucho me esperas? no encontraba que ponerme, nunca me acostumbré a lavar la ropa para tenerla lista para salir. Sigo igual que siempre -rieron juntos y él se sentó
-gracias por venir. Sinceramente pensé que lo habias dicho porque si, para safar de la situación en mi casa -.
-yo cumplo con mi palabra, deberías saberlo después de tanto tiempo en pareja -el mozo se acercó y pidieron dos cafés
-si, pero igual podrías haber cambiado de opinión, o quizas hasta tu forma de ser pudo haber cambiado -.
-vos estas igual que Mariana? -bufó. Ese comentario siempre lo molestaba
-no, yo no comparto esas determinadas opiniones con ella, pero pasó tiempo, qué se yo -revoleó la mirada
-y si hablamos de lo nuestro? -la conversasión comenzó a ser seria
-hay "nuestro"? -alzó una ceja
-yo pensé que después del beso que me animé a darte lo habías entendido -llegaron las bebidas y él rápidamente tomó un sorbo
-si, pero tenés novia -acotó en susurros
-en ese almuerzo que sabés que tuve ese inconveniente dejó de existir -Rocio lo miró sorprendida-dejaste a Macarena por mi? -no salía de su asombro
-fue una de las principales causas, pero decime, entendí mal todos estos últimos sucesos? -.
-no, pero pensé... se los veía bien -no era que ella quería que él siga saliendo con aquella morocha, pero le resultaba demasiado extraño todo
-las apariencias engañan -sonrió pacífico
-igual, por lo visto fue una ruptura tranquila -no se imaginaba algo distinto vieniendo de él
-si, es que Maca también notaba que la relación estaba en la cuerda floja, y mucho antes de esto -aclaró
-ojalá todos fueran como vos -perdió su vista y sus pensamientos en esos ojos verdes tan profundos que la hipnotizaban
-por qué lo decis? -luego de unos segundos en silencios se atrevió a preguntar
-porque bueno, yo también terminé con mi novio hoy, pero él se lo tomó mal, y me gritó. Tenía razón en ciertas cosas, pero tampoco creo que haya sido esa la mejor manera de actuar por su parte -en sus palabras se notaba un dejo de tristeza
-querés contarme bien? Quizás te hace bien sacar todo eso malo de adentro -Pablo siempre tan bueno
-ayer a la tarde yo estaba en su casa y él me preguntó unas cosas de la cuales no me gusta hablar con la gente, entonces como me hizo recordar cosas del pasado, preferí irme a mi casa y desahogarme tranquila. Hoy al volver a hablar, no supo entender que me estaba haciendo mal toda la situación, y estaba tan enojado que se desquitó gritándome -.
-solo te gritó, verdad? -cuestionó preocupado
-si, nunca se atrevería a levantarme la mano. En el fondo yo comprendo que fue una descarga de enojo -.
-creo que te desahogaste demasiado, y que si seguimos hablando de esto te vas a poner triste. Y a pesar de que me gusta mirarte en cualquier momento, voy a sostener de por vida que las mujeres son mucho más lindas cuando sonríen, así que mejor cambiemos de tema, dale? -ella asintió. Pablo corrió las tazas de por medio y colocó sus manos arriba de la mesa, para tomar las de ellas -sé que ambos estamos solos ahora y que es por el mismo motivo, y como ya una vez nos equivocamos, puede volver a pasar tranquilamente, por eso me gustaria que volvamos a intentar -la rubia sonrió -ves? esa sonrisa me gusta -.
-seguí hablando, no me hagas caso -rió entre dientes
-bueno, lo que decía era que volvamos a probar estar juntos, pero que vallamos despacio, sin títulos por el mometon, viendo cuánto cambiamos estando separados, y si es mejor para nosotros mismos tomarnos un tiempo de distancia, sin ninguna pareja o aprovechar esta situacion que se dio así -el sentir su mano entrelazada con la de él, causaba en Rocio esa sensacion juvenil de mariposas en la pansa
-yo quiero aprovechar Pablo -sentenció más que segura
-y yo te quiero besar -rieron, y acercándose lentamente unieron sus labios en un beso completamente diferente al que se habian dado a la mañana. El beso de ahora era tierno, dulce, cuidadoso y tranquilo. El primer beso de una pareja reconsiliada
-tenés puesta la pulsera que te regalé en Brasil! -exclamó ella separándose repentinamente. Mientras se besaban ella seguía agarrada a él, y con sus manos pudo notar dicha pulsera
-nunca me la saqué -sonrió alegre ante la expresión de felicidad que le había dado a ella el hecho de ver ese objeto en su muñeca
-yo tampoco. Y significa tanto para mí que vos aún la tengas -estiró su brazo y tocó su cara algo emocionada -.
-como vos dijiste ese dia, pequeños simbolos, que forman parte de la simpleza de la vida, o algo así -revoleó la mirada
-si supieran cuantos símbolos y marcas me hacen acordar a vos -le dio un corto beso
-tenemos toda la noche de hoy y la mañana de mañana para que me cuentes. Porque supongo que vas a aceptar mi invitación a cenar y a ver una, dos o cuantas películas encuentre en casa, no? -dejó el dinero correspondiente en la mesa y se levantó de su asiento, para luego acercase a ella y ofrecerle su brazo para que se pare
-que lindo va a ser estar acompañada largas horas por vos, despues de tanto tiempo -salieron del bar y fueron al auto de ella
-te quiero Ro, y te prometo que esta vez, nada va a interrumpir este amor infinito que nos tenemos -le dio otro beso luego de esa magnifica frase que hizo a Rocio más feliz que nunca. Él tampoco olvidó todas esas cosas que los unían y seguramente los seguirían uniendo para siempre, porque esas marcas, simbolos y simplezas formaban parte de su vida.
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Guarda tu fe, escrito esta que un gran amor no morira Jamas ~ #YoSoyPablochi
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