Mi elección - Corto Nicochi
-Nico, podes alcanzar a Rochi a su casa, por favor? -le pidió amablemente un productor que se encontraba con ella -Se siente mal y no quiere irse -.
-A ver rubia, vámonos -la abrazó por los hombros y la llevó hasta el auto
Llegaron a la casa de ella en pocos minutos. Rocio estaba débil y debido a esto y a que se había dormido en el trayecto, Nicolas la alzó en brazos para poder entrar en el departamento. La dejó recostada en el sofá mientras él le preparaba un té.
El rubio se quedó acompañándola hasta que, después de tomarse la sopa que él mismo le hizo a la noche, ella se durmiera profundamente, notándose que se sentía un poco mejor. De todos modos, no se quedó tranquilo, y por eso mismo al día siguiente la llamó temprano en la mañana.
-Hola Ro, cómo te sentís? -preguntó al ser atendido
-bien, gracias por preguntar -sonrió, a pesar de saber que él no podía verla
-mira, tu auto quedó en el estudio ayer, así que sin mejor excusa, en una hora te paso a buscar y vamos juntos, ok? -no se lo estaba ofreciendo, le estaba contando lo he ya estaba decidido que se iba a hacer
-esta bien, papá -rieron juntos
-no me gusta que me digas así. Antes que nada, prefiero ser tu amigo -ante ese comentario, ambos se quedaron en silencio
-entonces en un ratito estas por acá? -recibió una respuesta positiva -bárbaro, porque no tenía ganas de manejar -volvieron a reír -gracias por todo Puki -.
-Puki? -preguntó él extrañado, nunca antes le había dicho así
-Ay, es que escuché que te decían Puker, y Puki es mas tierno, pero si no te gusta te digo Nico y listo -por algún motivo se le habían ruborizado las mejillas
-no. Me encanta -y realmente era así: le encantaba todo eso
-bueno Puki, tengo que ir a prepararme porque sino vamos a llegar tarde -finalmente se despidieron entre risas y cortaron la comunicación
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-venís entonces, no? -preguntó ella por tercera vez
-pero no te hubieras molestado rubia -.
-ya te dije que le hice comprar a mi vecina todo lo que necesito y tengo todo pensado, no me podes rechazar la invitación -insistió, acercándosele un poco
-esta bien, pero otra vez que yo te invite, no me vas a decir que no por nada el el mundo -ella miró para otro lado
-te veo a las nueve en casa -le dio un beso en la mejilla y se fue del camarín, sonriente
Rocio lo había invitado a cenar a su departamento para agradecerle lo que había hecho por ella. Ante esa propuesta, Nicolas riendo le comentó que eso le hacía acordar a una situación grabada hacía unos meses para la novela.
Y después de tanto pedirle que acepte, él así lo hizo, pues tras el hecho de no querer quedar obvio, le fascinaba pasar tiempo con ella, le hacía sentir bien estar con tan buena compañía.
Las nueve y cinco marcaba el reloj. Rocio estaba muy nerviosa y finalmente el timbre sonó. Nicolas había aparecido en la puerta vestido con un pantalón blanco y una camisa mangas cortas, en un tono mas claro. Un cinturón con algunas tachas plateadas dándole un aspecto mas informal. Y para completar, unas zapatillas a juego. En su mano traía una pequeña bolsa y su abrigo.
-hola! -ella lo saludó muy alegre, con un poco de nerviosismo en la voz. Con una seña discreta lo invitó a pasar
-cómo estas? -le dio un suave beso en el cachete, cerrando la puerta luego de entrar
-muy bien -se dirigían hacia el living que allí había, para así, antes de cenar, charlaban unos minutos -vos? -.
-bien -se sentó -te traje esto -sonrió de lado
-para mí? -él asintió -que rico -dijo aniñadamente y ambos rieron
-son tus preferidos, no? -hacia referencia a la caja de bombones Tofi que le había comprado
-sí! Cómo sabías? -.
-anduve averiguando -giró los ojos, gracioso -y también traje el postre -.
-ahora yo te tengo que decir que no era necesario nada de todo esto -negó ella, con la cabeza
-pero quería hacerlo. Encima que me invitas a tu casa y cocinas vos -se le quedó viendo unos segundos fijamente
-vamos a comer mejor -se levantó de su asiento rápido y juntos fueron hasta la cocina
La cena pasó entre risas y charlas entretenidas. Habían tenido un momento agradable con miradas cómplices y sonrisas dulces. Se sentían a gusto estando juntos, y aunque ninguno de los dos lo dijera, eso les provocaba algo dentro de ellos.
-muy rico todo -él sonrió -no sabía que cocinabas así de bien -se encontraban sentados en el sofá nuevamente, tomando un café después de cenar
-gracias, pero tampoco para tanto -bajó la mirada unos instantes. Repentinamente subió la vista, para quedar prendida en aquellos intensos ojos verdes que la veían felices
-sos muy linda Ro -le acarició el rostro tiernamente, y lentamente se acercaron, sin correr la mirada. En ese preciso momento sonó el celular de él, haciendo que ambos salgan de la burbuja en la cual se vieron metidos -es mi hermana -dijo luego de leer el mensaje -pasa que en estos últimos meses me acostumbré a llamarla a la noche, y bueno, pensó que me había pasado algo -.
-ah -acotó ella, intentando que su respiración y su latido cardíaco vuelvan al ritmo normal
-yo me voy a ir yendo -se levantó de donde estaba
-no! -ella también se puso de pie -quedate un ratito mas -le rogó con la mirada
-no, enserio. Mañana tenemos que madrugar -se puso su campera
-está bien -hizo una mueca desganada -gracias por venir -le sonrió sincera, mostrando así la alegría que le había causado la aceptación de la cena
-muchas gracias a vos por invitarme -ya estaban en la puerta, pero ninguno se movía o decía otra cosa, como si no quisiesen despedirse
-nos vemos mañana? -él asintió. Rocio le dio un beso en la comisura de los labios, dejándolo sorprendido pero muy feliz -te quiero Puki -y mientras Nicolas se marchaba, ella no dejaba de expresar, con una sonrisa, lo complacida que estaba
~
-Ro, vos viniste en remís, no? -.
Ya era viernes. Habían pasado tres días desde aquella cena que ellos tuvieron. La semana pasó tranquila. Compartían escenas, se divertían, no mucho mas que eso. Pero Nicolas estaba decidido a que sí pase algo mas.
-sí. No sé que le pasó al auto y lo tuve que mandar al mecánico -le contó -por? -.
-te puedo alcanzar yo hasta tu casa? -ella lo miró sorprendida -tengo que ir a visitar a mi hermana, y está cerca de ahí -rió entre dientes
-bueno, gracias -sonrió
Él tenía casi todo planeado, o por lo menos lo que ocurriría si ella diera un paso positivo. En cambio, si todo lo que estaba sucediendo era producto de su imaginación, no sabría ni como poder volver a mirarla a la cara, pues quería tirarse a la pileta, una donde realmente no sabia si estaba llena.
-vamos? -le preguntó cuando ya era la hora de volver a casa
-me guardo algo y estoy lista. Si querés anda yendo para tu auto -respondió ella amablemente
-te espero -sonrió, y ella lo acompaño en acción
Llegaron al vehículo y se pusieron a escuchar música, para alegrar el viaje. Cantaban exagerados y riendo, poniendo en práctica su talento para pasar un muy lindo rato.
Luego de unos cuantos minutos, Rocio notó que ese no era el camino para ir a su departamento, entonces, algo curiosa, se animó a preguntarle.
-Nico, dónde estamos yendo? Esto no es Beccar -lo miró
-yo te dije que cuando yo te invitase a salir, vos no me ibas a poder decir que no; pero para que te niegues menos todavía, te estoy raptando a mi casa así no te queda otra definitivamente -rió
-pero me lo hubieses preguntado y listo -ella también reía
-me habrías dicho que sí? -ella no respondió -viste que te conozco? -la rubia se sonrojó -además es un café en mi casa, para charlar. No te voy a comer -.
-seguro? -él la miró de reojo, con una expresión entre graciosa y pícara
-por ahora -y otra vez se oyeron las carcajadas
Ya habían pasado cerca de dos horas desde que llegaron a la casa de él. Sentados en la mesa de la cocina, viéndose alegremente, hablando animados. También cruzaban miradas y sonrisas cómplices que disimulaban algo más.
-hay alguien en tu cabezita ahora? -le pregunto Rocio una vez ubicados en el sofá, acariciándole la nuca dulcemente
-sí -ella lo miró interesada. Ante esa respuesta, podría haberse alejado automáticamente, pero por el contrario, se acercó mucho mas -es una muy hermosa persona, que ilumina el lugar en donde esté con su simple presencia, que tiene una mirada que transmite paz y una sonrisa que enamora -él tenía su vista clavada en los labios de ella
-ah -la cercanía entre ellos era ya la mayor posible
-te quiero Ro -dijo ya rozando sus labios
Y lentamente comenzaron a besarse. Primero fue un beso corto, mirándose fijamente. Y continuaron con otro, unos segundos mas duradero. Su conexión, luego de esos pequeños contactos, fue mas tierna y pasional. Se besaban por primera vez sintiendo ese "algo" en el estómago, porque si bien sus labios ya se conocían como Lucas y Brenda, para Nicolas y Rocio era algo nuevo, maravillosamente nuevo.
-se hizo tarde Nico -dijo ella aún entre besos, estando sentada sobre su regazo
-no, es temprano -él mantenía los ojos cerrados
-son las nueve, y no me gusta mucho viajar en taxi de noche -se separó para mirarlo
-yo te llevo -ahora también él la miraba fijo -quedate un ratito mas -hizo "trompita"
-no me hagas esa carita -habló cual nena chiquita
-quedate -le insistió, abrazándola mas a él
-por mi me quedo hasta mañana -él sonrió -pero no puedo -Nicolas miró para abajo -mañana nos volvemos a ver... Si querés, obvio -.
-si -le robó un último beso -vamos -se levantó y ella también lo hizo, para luego de abrigarse, salir tomados de la mano, rumbo a casa de ella en el auto de él
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Tras una semana de estar saliendo, ellos realmente estaban felices con lo que estaba surgiendo. Se veían todos los días en el estudio de grabación y no se separaban para nada. Reían, cantaban y hasta bailaban. Se estaban empezando a enamorar.
-Ro, ya estas lista? -preguntó Nicolas desde la cocina
Era viernes nuevamente, y habían arreglado para ir al cine de trasnoche. Ella quería ver una película romántica y él, por supuesto, la complacería, pues lo que mas le gustaba era verla sonreír, y también que lo bese cuando estaba mas que feliz.
-me termino de poner los aros y los zapatos y estoy -gritó para que la escuche
-está bien -se sentó en una de las sillas altas -suena tu celular -le dijo luego de unos minutos
-es un mensaje, no? -.
-sí -respondió viendo la pantalla
-me lo lees? -le pidió
-"Ro, nos podemos ver mañana? Enserio siento que nos debemos una charla desde hace mas de un año. Vos sos una persona muy importante para mí y no quiero que estemos mas distanciados así. Te quiero, Tu Pabli" -leyó él con una punzada en el pecho y las lágrimas a flor de piel. Ese mensaje le hacía sentir que podría perderla en cualquier momento
-Nico... -se quedó sin habla al verlo en la forma que estaba
-Rochi, va a ser mejor que yo me vaya, así lo llamas a Pablo y arreglas bien lo de mañana -se puso su abrigo y se dirigió hasta la puerta
-no! -le gritó casi desesperada. Al oír esas palabras de él, se petrificó por unos instantes, pero reaccionó rápido y lo alcanzó antes de que se vaya -yo te quiero a vos conmigo -le tomó la cara firmemente -este mensaje no significa nada para mí -una lágrima corrió por la mejilla de Nicolas -vos lo sos todo -juntó sus frentes y como pudo, cerró la puerta, quedando ambos del lado de adentro
-no Rochi, a vos se te notaba lo necesario que era Pablo en tu vida -y antes de que continúe hablando, Rocio lo interrumpió
-como vos decís, era necesario, se me notaba. Ahora lo que necesito es pedirte esto -él la miró sin decir nada -regálame tus besos, deliciosamente bellos. Desprevenida he caído en el abismo de tu amor -cantó, con el llanto aun en su ser
-pero... -no sabía qué decir
-por favor, no dudes mas, vos sos el hombre que yo quiero, yo te elijo a vos entre todos los que hay -se acercó a sus labios -me das un beso, Puki? -.
-sos mas linda -sonrió entre dientes y finalmente unió sus labios a los de ella, con ternura, consuelo, pasión. La besaba con amor
Y esa noche se quedaron allí finalmente. Pusieron algún DVD que ella tenía y lo dejaron andando. Definitivamente lo que menos hicieron fue prestar atención a la película, se ocuparon de besarse y mimarse mucho, recompensando el mal momento vivido antes. Rocio le volvió a dejar en claro que él no necesitaba preocuparse por nadie, porque su corazón ya tenía dueño, y ella se sentía feliz por ello.
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Caminaban por las calles de Puerto Madero, tranquilos. La salida cancelada el viernes, la hicieron ese sábado siguiente.
Rocio algo tímida, entrelazó sus dedos con los de él, recibiendo una espléndida sonrisa como respuesta.
-Nico, vos que sentís por mí? -preguntó cambiando completamente el tema de la conversación que estaban teniendo. Se sentaron en un banco de una plaza, y aun con sus manos juntas, él se decidió a responder
-cómo poder explicarte eso con simples palabras -sus ojos se clavaron en aquellos color miel que le iluminaban todos los días -sos esa persona por la cual sonrío desde que me despierto hasta que me voy a dormir, la que me alegra el día con un sencillo "buen día", sos la que produce que mi corazón se acelere cada dos segundos cuando me besas. Sos mi luz, mi vida, mi amor. Sos todo lo que necesito -le acarició muy dulcemente el rostro
-te quiero mucho Puki -sus ojos estaban brillantes, producto de la emoción -realmente sos mi mejor elección, ahora y siempre, el hombre de mi vida, y con el que estoy segura que voy a pasar el resto de mis días -.
No había mejor descripción de él para ella. La vida le había dado una nueva oportunidad en el amor y estaba segura de era definitiva. La simple elección de tenerlo a su lado era su infinita felicidad. Nicolas iba a ser por siempre su única elección.
Aaaaaay la ame!! @mividanicochi
ResponderEliminarhermosa la historia segui ecribiendo porfa
ResponderEliminarah no es verdad esto ? o es inventado ?
ResponderEliminarvas a seguir escribiendo ? estan geniales segui escribiendo me re enntretengo ...
ResponderEliminarMuy buena la historia !!! La Amé ... Sigue escribiendo porfavor !!! =D
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